Grecia enfrenta semanas de agitación política que podrían echar por tierra su rescate financiero luego de que los votantes, indignados por agobiantes recortes a sus ingresos, castigaron a los políticos gobernantes al dar a un grupo de extrema derecha representación en el Parlamento y no conceder a ningún partido los votos necesarios para gobernar por sí solo.

El líder conservador griego Antonis Samaras, cuyo partido a favor de las medidas de austeridad terminó al frente en las elecciones nacionales pero lejos de una mayoría gobernante, actualmente trata de crear un nuevo gobierno de coalición. Samaras tiene tres días para conformar una alianza luego de recibir el mandato formal el lunes del presidente Karolos Papoulias.

Si no lo logra, el mandato se dará a los líderes del segundo y tercer partidos: la Coalición Radical de Izquierda y el PASOK, los que también tendrán tres días cada uno para concluir sus negociaciones.

El líder de la Coalición Radical de Izquierda, Alexis Tsipras, rechazó ya unir fuerzas con el partido conservador luego de conversar unos 40 minutos con Samaras. Tsipras dijo que los puntos de vista de los partidos eran diametralmente opuestos.

Los resultados oficiales mostraron que el partido Nueva Democracia de Samaras fue el que más votos obtuvo, con 18,85% y 108 de los 300 escaños del Parlamento, mientras que los partidos que se opusieron al draconiano programa de austeridad de Grecia recibieron cerca de 50% de las preferencias electorales.

Samaras respalda el compromiso del país con los recortes presupuestales exigidos como parte de un paquete internacional de rescate financiero, pero ha pedido algunos cambios al plan.

"Entiendo el malestar de la gente, pero nuestro partido no dejará Grecia ingobernado", dijo Samaras.

Por la forma en que el voto nacional se dividió en las elecciones del domingo, existen dudas de que Samaras — o cualquier otro — sea capaz de forjar un nuevo gobierno que dirija una mayoría en el Parlamento. Y la negativa de Tsipras a cooperar con los conservadores, aunque prevista, hace menos probable que Samaras logre formar una coalición suficientemente fuerte. También incrementa la posibilidad de que Grecia se vea obligada a repetir elecciones a mediados de junio.

Lo único seguro es que los partidos que respaldan el paquete de rescate financiero internacional perdieron su mayoría en el Parlamento, lo que aumenta la perspectiva de una posible salida de Grecia del grupo de países que comparten el euro como moneda oficial.

Por toda Europa la incertidumbre pesó en los mercados bursátiles y la bolsa de Atenas se desplomó 6,4% en las actividades vespertinas.