El procurador general Alejandro Ordóñez anunció el lunes que investigará disciplinariamente a los militares que acompañaban a un periodista francés y que le permitieron utilizar prendas de uso militar cuando fue secuestrado por las FARC.

"El (caso del) señor periodista está en circunstancias que podrían eventualmente comprometer a las autoridades militares", explicó Ordóñez a los reporteros en Bogotá.

"La sociedad y la Procuraduría no entienden quién autorizó a ese periodista estar en esos escenarios" de operativos militares contra las FARC, agregó el jefe del Ministerio Público. "Por eso ordené hacer las indagaciones del caso".

En concreto, dijo Ordóñez, la Procuraduría buscará establecer "quién autorizó y si es cierto que (el corresponsal de guerra) portaba prendas militares, quién lo autorizó y si fueron autoridades militares o autoridades civiles".

El periodista francés Romeo Langlois, de 35 años, fue dado por desaparecido el 28 de abril en una zona del sur colombiano.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reivindicaron la víspera en un comunicado que Langlois está en su poder.

En Colombia, la Procuraduría General de la Nación investiga las actuaciones disciplinarias de casi todos los funcionarios públicos, incluidos los militares, y sus fallos pueden conllevar incluso a su destitución.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, apoyó el lunes la decisión de la Procuraduría.

"Es muy bienvenida (la investigación). Yo mismo ya le había dicho al alto mando (militar) que es necesario siempre, de todas maneras, hacer todas las averiguaciones, tener toda la información de las condiciones en que se desarrollen las tareas", dijo Pinzón en un hospital militar de la capital colombiana.

"Eso (o la decisión del Procurador) me parece a mí apropiado", enfatizó.

Enterado de la determinación de la Procuraduría, el comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, dijo a los periodistas que Langlois había firmado un documento en el que "exoneraba de cualquier tipo de responsabilidad a las Fuerzas Militares" en el evento de algún inconveniente.

Según el alto oficial, "debemos tener en cuenta que fue voluntario... por parte del señor periodista francés; estaba haciendo un trabajo de interdicción del narcotráfico en Colombia, no estaba haciendo un trabajo para el Ejército ni para las Fuerzas Militares".

Desde Singapur, el presidente Juan Manuel Santos, en visita oficial, aseguró que los periodistas "no pueden ser nunca ni han sido prisioneros de guerra y por eso ojalá lo liberen muy pronto".

El mandatario insistió en que su gobierno dará todas las facilidades para que el comunicador regrese pronto a la libertad.

"Romeo Langlois vestía prendas militares del Ejército regular en medio de un combate. Creemos que lo mínimo que puede esperarse para la recuperación de su plena movilidad es la apertura de un amplio debate nacional e internacional sobre la libertad de informar", dijo la jefatura de las FARC en uno de los siete puntos de su comunicado, fechado el 3 de mayo en las "montañas de Colombia".

El grupo ilegal no dio más detalles, como su estado de salud o cuándo podría darse su entrega.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha dicho estar dispuesto a colaborar en recoger al reportero en cualquier momento y lugar, según explicó en diálogo telefónico su portavoz, María Cristina Rivera.

El Ministerio de Defensa colombiano ha dicho que Langlois, radicado hace más de 10 años en Colombia, estaba con una unidad de militares y policías en la cobertura de operaciones de destrucción de laboratorios de procesamiento de cocaína cuando se produjeron combates con miembros del frente 15 de las FARC en zona rural de La Montañita, en Caquetá, a unos 390 kilómetros al suroeste de Bogotá.

En los choques armados, en lo que murieron tres militares y un policía, Langlois — colaborador independiente de la televisora France 24 y el diario Le Figaro — tenía un chaleco y un casco que le dio la fuerza pública al salir al operativo, según ha explicado el ministro Pinzón.

El funcionario ha dicho también que el reportero se quitó el casco y chaleco para identificarse como civil y salió corriendo en medio del tiroteo. Al citar el testimonio de los miembros de la fuerza pública que estuvieron en los combates, Pinzón ha dicho que el periodista resultó herido de bala en el brazo izquierdo.