Chrysler pidió que sean llevados a los talleres de sus distribuidores 119.072 automóviles después de descubrir que el sistema de freno antibloqueo (ABS por sus iniciales en alemán) y el sistema electrónico de estabilidad pueden fallar debido a un sobrecalentamiento en el suministro eléctrico.

A los modelos 2011 y 2012 del Chrysler 300s y del Dodge Charger se les cambiará un fusible. Chrysler Group LLC cubrirá el costo de la reparación.

El problema surgió por primera vez en un vehículo de capacitación de la Policía Estatal de Michigan. Chrysler informó a la Agencia Nacional para la Seguridad del Tránsito en las Carreteras que no tiene reportes de ningún accidente o incendio relacionados con el sobrecalentamiento.