Las autoridades paraguayas repatriaron desde Alemania el cráneo de una joven indígena de la etnia Aché, secuestrada por vendedores de esclavos en la selva paraguaya en 1896, para que sea sepultada en su tierra de origen.

Emiliano Mbejyvagi, coordinador de la Federación Nativa Aché, dijo el viernes en entrevista con The Associated Press que "realizamos una ceremonia oficial en la cancillería para recibir el cráneo... devuelto en abril pasado a la embajada paraguaya en Alemania".

Antes de Alemania, el cráneo de la indígena llamada Damiana Kryygi había estado junto con el esqueleto en un museo en las afueras de Buenos Aires. "El esqueleto ya lo trajimos el año pasado para que pudiese descansar en su tierra ancestral", dijo Mbejyvagi.

Agregó que "ahora el cráneo será llevado por los Aché del sur al pueblo Ypetimí, distrito de Tavaí (a 240 kilómetros de Asunción), para su entierro en un lugar que no daremos a conocer para que descanse en paz".

Martín Almada, activista de derechos humanos, señaló a la AP que "esta repatriación es un acto de humanismo para que las nuevas generaciones observen los trágicos errores cometidos en el pasado".

El líder aborigen recordó que en 1896 los cazadores de indígenas --a quienes luego vendían como esclavos a terratenientes de Paraguay, Argentina y Brasil-- invadieron el pueblo donde vivía la joven, "mataron a machetazos y con escopetas a varones y mujeres adultas y a Kryygi la llevaron a la Argentina".

Tras el asesinato de sus padres Kryygi, entonces de tan sólo 4 años, fue entregada por sus captores "a los antropólogos estadounidenses Ten Kate y Charles de la Hitte, quienes la retuvieron para estudiar sus rasgos típicos", según un informe entregado a la AP por la cancillería.

El médico argentino Alejandro Korn, director del hospital público de La Plata, recibió a la niña cuando tenía 6 años. La madre del médico la empleó como trabajadora doméstica.

"En 1907, el antropólogo Lehmann-Nietzche la fotografió desnuda, cuando ella tenía 14 años, cuya foto fue exhibida en el museo de La Plata. Luego de dos meses, la indígena había fallecido en Argentina" de tuberculosis, agregó el informe.

Más adelante, "la cabeza de Damiana fue enviada al académico Johann Virchow, en Alemania, donde el cráneo cortado en la frente con un serrucho fue mostrado en la Sociedad Antropológica de Berlín. El resto de su cuerpo fue llevado al Museo Antropológico de La Plata", explicó la cancillería.

Físicamente los Aché son totalmente diferentes a los demás aborígenes de las veinte etnias de Paraguay. No tienen la piel morena, sus ojos son claros y el rostro tiene rasgos asiáticos.

"Estas características llamaron la atención de los antropólogos alemanes que llevaron el cráneo a su país para analizarlo", explicó Mbejyvagi.

El antropólogo italiano y sacerdote católico José Zanardini explicó a la AP que el vocablo Aché "significa 'persona verdadera' y su origen podrá conocerse sólo a través de investigaciones del genoma humano. Parecen descendientes japoneses".

La población Aché no supera las 2.000 personas distribuidas en seis comunidades de la selva paraguaya, añadió.

Los Aché son los únicos aborígenes dedicados al cultivo de soja y yerba mate. Las demás etnias prefieren la caza, la pesca y la recolección de frutas silvestres.

Al asumir la presidencia en agosto de 2008 el presidente Fernando Lugo designó como ministra de Asuntos Indígenas a la cacique Aché Margarita Mywangi, quien a comienzos de 2010 renunció por presiones de las demás etnias.

Jorge Servín, de la oficina Censo Nacional del Indigenismo, reveló que actualmente existen 120.000 indígenas de veinte etnias en Paraguay.