Uno de los fondos de pensiones más importantes de Estados Unidos demandó a ejecutivos en funciones y retirados de Wal-Mart y a miembros de su consejo de administración por considerar que incumplieron sus responsabilidades en un presunto caso de sobornos.

El Sistema de Pensiones de Maestros Estatales de California, poseedor de más de 5,3 millones de acciones de Wal-Mart Stores Inc., presentó lo que se conoce como una demanda subrogatoria el jueves por la noche ante un tribunal estatal en Delaware, en busca de cambios en la forma en que se gerencia la mayor cadena detallista del mundo y mejoras en sus reglamentos internos.

El fondo de pensiones pide que la empresa con sede en Bentonville, Arkansas, asuma cualquier daño sufrido como resultado de las infracciones.

Es la primera demanda subrogatoria del fondo de pensiones. Este tipo de demanda es presentada por un accionista en nombre de una corporación contra un tercero. La meta de los demandantes no es obtener grandes recompenses financieras, sino modificar la forma en que se gerencia la empresa.

"Al utilizar la acción subrogatoria, (el fondo de pensiones) busca remediar los daños sufridos por Wal-Mart como resultado de la presunta mala conducta flagrante por parte de los ejecutivos y directores de Wal-Mart", dijo Jack Ehnes, director ejecutivo del fondo de pensiones en un comunicado.

"Esta acción está enfocada... en una reforma al gerenciamiento empresario para asegurar que en el futuro no se repita una mala conducta similar. Necesitamos directores realmente independientes que establezcan el tono adecuado desde arriba", agregó.

Durante una conferencia telefónica con reporteros el viernes, dijo que el presunto escándalo bien podría ser la "versión Fortune 100 del escándalo Watergate", en alusión a la influyente revista de negocios y su lista de las 100 empresas más grandes de Estados Unidos.

La demanda nombra a varios ejecutivos en funciones, entre ellos el director general Mike Duke y el vicepresidente Eduardo Castro-Wright, así como ex ejecutivos del grupo, incluido John Menzer. Menzer era vicepresidente cuando presuntamente se llevo a cabo el presunto plan de corrupción, mientras que Castro-Wright encabezaba la operación en México.

Otras personas mencionadas son todos los miembros de la junta directiva de Wal-Mart, incluido Lee Scott, que era director general en la época de los presuntos sobornos, así como Jim C. Walton y Robson Walton, miembros de la familia que fundó Wal-Mart.

Greg Rossiter, un portavoz de la compañía, afirmó en un comunicado: "Nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad con nuestros accionistas. Estamos revisando la demanda muy de cerca y estamos investigando a fondo los problemas que han sido planteados".

El mes pasado, el diario The New York Times indicó que Wal-Mart encubrió presuntamente los resultados de una auditoría interna, según la cual su filial en México sobornó a funcionarios públicos de ese país para obtener mejores emplazamientos para sus comercios. Se desconoce si los miembros de la junta directiva estaban al tanto de los presuntos sobornos.

El periódico reportó que los ejecutivos de Wal-Mart no le notificaron a las autoridades policiales incluso después que sus propios investigadores hallaron evidencia de millones de dólares en sobornos canalizados a través de su unidad en México. Ese tipo de prácticas serían una violación a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, de 1977, la cual prohíbe a las compañías estadounidenses sobornar a funcionarios extranjeros.

Wal-Mart dijo que realiza su propia investigación y se ha reunido con funcionarios de la Comisión de Valores y Cambio y el Departamento de Justicia para analizar la pesquisa.

El gobierno de México anunció que realiza su propia investigación.