Boris Johnson, el desgreñado, gracioso y en ocasiones injurioso alcalde de Londres, ganó el viernes su reelección por un margen inesperadamente estrecho.

Con los resultados confirmados el viernes por la noche, el conservador Johnson será el imprevisible anfitrión de los inminentes Juegos Olímpicos de 2012.

La victoria de Johnson fue la buena noticia en un mal día para el Partido Conservador del primer ministro David Cameron, castigado en las elecciones locales por sus duras medidas de austeridad y el estancamiento de la economía.

Johnson, conocido por su melena rubia y sus arrebatos a veces chocantes, derrotó por escaso margen al laborista Ken Livingstone, su antecesor en el puesto.