El presidente Nicolas Sarkozy, en un intento por captar votos de la extrema derecha a fin de ser reelegido a un segundo mandato, afirmó el martes que su país tiene demasiados inmigrantes a quienes no ha logrado integrar.

Hasta el momento, todas las encuentas daban la victoria en la segunda vuelta electoral del domingo al rival de Sarkozy, el socialista Francois Hollande.

El conservador Sarkozy espera ganar a los más de 6 millones de votantes que respaldaron a la líder radical de derecha, Marine Le Pen, en la primera ronda de las elecciones presidenciales del 22 de abril en Francia.

Le Pen encabeza la delegación de su partido anti-inmigrante Frente Nacional en el tradicional desfile del Primero de Mayo en París, y ha prometido anunciar el martes cómo desea que sus seguidores voten en la segunda vuelta.

En otro punto de París, Sarkozy realiza una campaña proselitista el martes donde espera captar la atención de los votantes de la derecha radical.