Una buena parte de la población holandesa se ha vestido de naranja y salido temprano por el Día de la Reina, un día festivo holandés, que honra a la casa reinante de Orange.

Hay fiestas en todo el país con la reina Beatriz que asistirá a celebraciones en las ciudades de Rhenen y Veenendaal.

Se espera que alrededor de un millón de personas llegue a Amsterdam el lunes. La ciudad se convierte en un mercado gigante, mucha cerveza y música viva en todos lados.

El alcalde Eberhard van der Laan ha prometido reducir el número de gente que llega a Amsterdam, como parte de las celebraciones de años pasado que acaban con horas de atascos en y alrededor de la ciudad.