Un jurado federal en Virginia declaró culpable el lunes a un ex ejecutivo costarricense de todos los cargos relacionados con un fraude de 485 millones de dólares.

El jurado concluyó que Minor Vargas Calvo, de 60 años de edad, mintió a clientes e inversionistas sobre la fortaleza financiera de su empresa de seguros.

Vargas Calvo fue el presidente de Provident Capital Indemnity Ltd. La aseguradora vendió bonos que garantizaban fondos para compañías relacionadas con seguros de vida, las cuales a su vez compraban pólizas de personas aseguradas a un precio menor del valor nominal y recibían utilidades cuando esos asegurados morían.

El gobierno de Estados Unidos afirmó inicialmente que Provident vendió 670 millones de dólares en bonos basándose en declaraciones financieras fraudulentas, pero el cálculo contable de un investigador del fisco nacional verificó sólo la cifra de 485 millones de dólares.

De acuerdo con los fiscales, Vargas Calvo no sólo falseó los activos de la compañía, sino que también mintió cuando le dijo a clientes, inversores y autoridades que Provident estaba protegida mediante convenios de reaseguro con grandes empresas.

Al cabo de un juicio de cinco días, el jurado deliberó unas tres horas y determinó que Vargas Calvo es culpable de una acusación de asociación ilícita y otras tres, cada una por fraude postal, fraude en transferencias electrónicas y lavado de dinero.

Vargas, inmutable durante la lectura del veredicto, deberá comparecer el 23 de octubre para la sentencia, que conlleva un máximo de 170 años en prisión.

El abogado Albert Stieglitz hijo, del Departamento de Justicia, afirmó que las declaraciones de testigos y una montaña de correos electrónicos y otros documentos demostraban que Vargas Calvo mintió deliberada y frecuentemente a clientes e inversionistas sobre la estabilidad financiera de su empresa y sobre su calificación crediticia.

"En resumidas cuentas, uno no puede mentir para conseguir el dinero de las personas", dijo Stieglitz. "Eso es lo que Vargas hizo una y otra y otra vez".

El abogado defensor Jeffrey Everhart reconoció que Vargas Calvo tuvo errores, pero afirmó que los fiscales no probaron que sus argumentos estuvieran fuera de la duda razonable. Everhart aseguró que un contable falsificó primero las declaraciones financieras antes de que su cliente dirigiera la compañía.

Por lo pronto, dijo que no había tomado la decisión de apelar.

El contable — el estadounidense Jorge Luis Castillo radicado en Hackettstown, Nueva Jersey — testificó la semana pasada contra Vargas Calvo.

Castillo, quien afirmó que las declaraciones financieras de Provident fueron inventadas, se declaró culpable el año pasado de asociación ilícita para cometer fraude postal y fraude en transferencias electrónicas. Los cargos conllevan hasta 20 años de prisión en la sentencia, programada para el 5 de septiembre.