La fiscalía exige 30 años de cárcel y una multa de 60 millones de dólares para un "mentiroso congénito y defraudador múltiple" al que un jurado declaró culpable de estafar 35 millones de dólares a diversas víctimas, entre éstas los actores Danny Glover y Harry Belafonte.

Si el juez federal Charles Breyer dicta está de acuerdo con la fiscalía cuando dicte la sentencia el lunes, ésta sería una de las más severas jamás impuestas en un caso contra un acusado en este tipo de delitos.

Ni siquiera Jeff Skilling, responsable del derrumbe financiero de Enron Corp., fue sentenciado a una pena de prisión tan alta en su caso penal. Skilling purga una pena de 24 años y cuatro meses de cárcel.

Los fiscales federales adjuntos W. Douglas Sprague y Hallie Mitchell arguyen en documentos que presentaron ante el tribunal que se justifica la severidad de la sentencia contra Samuel "Mouli" Cohen por las pérdidas financieras y emocionales que causó a las víctimas, la magnitud del fraude que intentó ocultar y su negativa a aceptar su responsabilidad.

"Este estafador impenitente, que carece en extremo de responsabilidad, ha culpado a todos de sus acciones y las consecuencias de las mismas — a las víctimas, al tribunal, a sus abogados, al gobierno, al agente de libertad condicional y al taquígrafo de la corte — salvo al responsable de la situación", escribieron los fiscales en su documento presentado al tribunal.

En uno de los casos más notables, el fraude de Cohen causó el derrumbe de la Vanguard Public Foundation (Fundación Vanguardia Pública), una organización sin fines de lucro establecida en 1972 que hacía donativos para diversas causas sociales.

Muchas de las víctimas de Cohen, como Glover y Belafonte, estaban asociadas a la fundación, que apoyaba causas pacifistas, a grupos ambientalistas y a promotores de políticas liberales. Según los fiscales, Cohen incluso saqueó la cuenta de retiro de su suegro.