El presidente Juan Manuel Santos responsabilizó el lunes a las guerrillas de las FARC del secuestro de un periodista francés y pidió su liberación inmediata.

"Tenemos muy claros indicios de que el periodista francés está en posesión de las FARC", dijo Santos en un acto en la casa de gobierno.

Fue la primera referencia del mandatario al caso del reportero francés Romeo Langlois, de 35 años, y colaborador independiente de la televisora France 24 y del diario Le Figaro que hasta ahora las autoridades militares daban por desaparecido.

Santos no dio detalles de los claros indicios que maneja el gobierno.

Pero además por la versión oficial es el primer caso público de un secuestro al que se responsabiliza a las FARC desde que esa guerrilla anunció cesar tal práctica.

"Queremos decirle a las FARC que liberen lo más pronto posible a este periodista, entre otras cosas porque tenemos entendido que está herido", aseguró el mandatario.

Santos le pidió a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que "cumplan con su palabra" anunciada en un comunicado en febrero último de cesar los secuestros extorsivos de civiles.

Como "lo dijo además y lo exigió el canciller francés (Alain Juppé), es algo que el mundo entero y en Colombia estaremos pendientes del cumplimiento de la palabra por parte de las FARC" de no cometer más secuestros.

"Libérenlo lo más rápido posible porque además la responsabilidad en este momento de cualquier cosa que le suceda a este periodista es de responsabilidad absoluta y total de las FARC", indicó el mandatario.

Langlois, quien está radicado en Colombia desde hace más de una década, era dado por desaparecido desde el sábado cuando hacía un reportaje sobre la lucha antidrogas y acompañó a una unidad del Ejército y de la Policía a la destrucción de laboratorios de procesamiento de cocaína en la zona de La Montañita, en el departamento de Caquetá y a unos 390 kilómetros al suroeste de Bogotá.

En medio de esos operativos hubo combates con las FARC que dejaron tres militares y un policía muertos, otros seis uniformados resultaron heridos y 17 ilesos, según ha dicho el Ministerio de Defensa. Soldados narraron posteriormente que Langlois resultó herido de bala en su brazo izquierdo.

"Este periodista estaba cumpliendo una misión profesional, periodística con nuestras fuerzas armadas. En un momento dado tuvo la angustia que lo llevó hacia el lado donde estaba este grupo de las FARC y hoy nuevos indicios nos indican que está en su poder", aseguró Santos.

El mandatario recordó que cuando las FARC "le prometieron al país y al mundo que iban a dejar el secuestro, nosotros recibimos esa noticia, ese anuncio, con satisfacción. Dijimos que era un gesto que valorábamos y que era un gesto que iba en la dirección correcta hacia la paz. En ese orden de ideas queremos decirle a las FARC que liberan lo más pronto posible a este periodista".

Al momento del anuncio rebelde, el presidente Santos también destacó que aunque era un buen gesto, no era suficiente para convencerlo de ir a una negociación de paz y que esperaba más pruebas concretas de los insurgentes de que quieren dejar las armas y poner fin al conflicto armado de casi 50 años.

El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón ha dicho que por datos de los uniformados que estaban con Langlois en el momento de los combates, las tropas se fueron dispersando en diferentes direcciones en medio de la espesa selva y que en medio de la tensión, el reportero se quitó su casco y chaleco militar para identificarse como civil y "desplazarse hacia el área desde donde disparaban los guerrilleros".

María Cristina Rivera, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo en la jornada en conversación telefónica que tres de sus delegados, a pedido de las autoridades de La Montañita, se desplazaron a la zona para verificar posibles consecuencias de los combate del sábado en la población civil y descartó que fuera por una posible entrega del reportero al Comité por parte de los rebeldes.

El ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, indicó en la mañana que no había ningún operativo militar orientado a restacar al francés, "porque no sabemos donde está".