El presidente Hugo Chávez solicitó el lunes a un consejo estatal que evalúe la manera más acelerada para que Venezuela abandone la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alegando que el órgano de la OEA opera bajo lineamientos de Estados Unidos.

El anuncio presidencial fue rechazado por activistas de derechos humanos y el candidato presidencial opositor Henrique Capriles, que dijeron que de concretarse la salida de Venezuela de la CIDH implicaría una "desatención total a los derechos humanos" en el país.

En cadena de radio y televisión, el gobernante solicitó al Consejo de Estado que se instale y evalúe en los próximos días su propuesta para "retirarnos de inmediato de la tristemente célebre Comisión Interamericana de Derechos Humanos".

"Nosotros tenemos que seguir reivindicando y construyendo la plena independencia nacional, somos independientes. Venezuela es un país independiente", agregó el mandatario, quien también comunicó que tiene previsto viajar a Cuba en la jornada para continuar el tratamiento contra el cáncer que recibe en la isla.

"Ya basta, hasta cuando, hasta cuando nosotros vamos a estar con esa espada de Damocles", expresó el mandatario al justificar el retiro de la CIDH, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Chávez afirmó que aunque Estados Unidos "desconoce" la CIDH, la usa para arremeter contra el gobierno venezolano.

"Hace rato ya que hemos debido retirarnos de esa comisión", acotó el gobernante al cuestionar el comportamiento que tuvo la CIDH durante el fallido golpe de 2002 que sacó a Chávez del poder por 47 horas.

El mandatario, quien padece de cáncer desde mediados del año pasado, aprobó a finales de enero, apoyado en una ley habilitante, una ley que establece la creación del Consejo de Estado, que fue ratificada dos semanas después por el Tribunal Supremo de Justicia.

Tal como lo prevé la Constitución ese Consejo de Estado debe estar presidido por el vicepresidente, y tiene entre sus funciones recomendar políticas de interés nacional en asuntos que el presidente reconozca de especial trascendencia.

Chávez propuso el lunes que el ex vicepresidente José Vicente Rangel, y el intelectual Luis Britto García se integren al Consejo de Estado.

El gobernante, de 57 años, indicó que su retorno a La Habana es para proseguir con la radioterapia que se viene aplicando desde marzo, luego que le detectaron en la región pélvica un segundo tumor canceroso en la misma área donde hace diez meses le descubrieron otra lesión de ese tipo.

"No son días fáciles estos pero guerrero somos para enfrentar la adversidad, y con la fe en Dios y en Cristo redentor, y con ese amor inmenso del pueblo venezolano y con esta voluntad de vivir, de luchar, de vivir y de vencer, nosotros saldremos adelante", precisó.

La Asamblea Nacional autorizó el lunes el nuevo viaje del presidente a la capital cubana.

Capriles consideró como "irresponsable" el anuncio el mandatario, y dijo que se debería "fortalecer" y "desarrollar" los derechos humanos en vez de aislar al país.

Capriles dijo, en conferencia de prensa, que Venezuela vive una "hora complicada", pero no ofreció más detalles.

Liliana Ortega, fundadora de la ONG local Comité de los Familiares de las Víctimas del 27 y 28 de febrero (Cofavic), afirmó que de concretarse el abandono de Venezuela de la CIDH implicaría el "cierre de un espacio de justicia, de un espacio de reparación que para las víctimas", pero dijo que confía en que la medida sea sopesada correctamente.

"Con esta decisión no gana nadie. El gobierno pierde mucho obviamente. Una decisión como esta reafirma que hay una situación de desapego y desatención total a los derechos humanos", dijo Ortega a la AP en conversación telefónica.

La activista afirmó que si el Estado venezolano abandona la CIDH, habría un "gravísimo retroceso para los derechos humanos".

Agregó que una decisión de ese tipo va en contra de la Constitución, que da "jerarquía" a los tratados internacionales y que establece expresamente que cualquier cambio legal debe buscar la "progresividad" de los derechos humanos y no su deterioro.

Chávez manifestó en febrero de 2010 que su gobierno estaba dispuesto a retirarse de la CIDH.

El anuncio del mandatario se dio luego que CIDH denunció la intolerancia política del gobierno y la violencia contra sindicalistas, mujeres y campesinos y periodistas venezolano.

En su extenso informe Democracia y Derechos Humanos en Venezuela, emitido en 2010 por la CIDH en Washington, se denunció "la impunidad en la que se encuentran los casos de violaciones a los derechos humanos".

La comisión ha denunciado que no ha podido realizar visitas de observación a Venezuela "debido a la negativa del gobierno a otorgar su anuencia".