Bolivia aprovechará la Asamblea General de la OEA para buscar una nueva agenda alimentaria que permita al continente aprovechar su intensa producción de alimentos para reducir la cantidad de personas hambrientas.

Diego Pacheco, coodinador de la cancillería boliviana para la asamblea general que la OEA celebrará en Cochabamba del 3 al 5 de junio, dijo durante una conferencia celebrada en la sede de la OEA que el tema de la seguridad alimentaria "tiene una enorme trascendencia para la región", y que la Bolivia intentará lograr una "nueva visión que articule la seguridad alimentaria, la soberanía alimentaria y el derecho humano a ser alimentado, y que pueda hacerse en el marco de saber alimentarse para vivir bien".

El tema central de la próxima asamblea general será "Seguridad Alimentaria: Hacia un orden más justo, equitativo e incluyente".

Pacheco explicó que la Declaración de Bolivia contemplará que los estados ejerciten de forma soberana las decisiones alimentarias en sus territorios; que las iniciativas abarquen la producción, el acceso y el consumo de alimentos; que se mantenga una relación armoniosa con la naturaleza; y que se profundice el derecho a la alimentación de los grupos más vulnerables.

"Queremos incluir en la declaración las voces de pequeños productores agrícolas y ellos proponen que la mayor parte de productos consumidos en su país sean producidos localmente", dijo Pacheco. "El control del 90% de los cereales del planeta está en tres empresas y si controlas las semillas puedes controlar la producción".

El secretario general de la OEA José Miguel Insulza dijo que en América Latina y el Caribe 59 millones de personas padecen de hambre, incluyendo a 19 millones de niños.

"Tenemos la curiosa paradoja de ser exportadores netos de alimentos, el 27% del total (anual) mundial, que es mucho para el tamaño de la región, pero aún tenemos muchas personas con hambre", señaló.

La definición genérica de seguridad alimentaria es que las personas tengan acceso constante a alimentos nutritivos suficientes para tener una vida activa y productiva.

James French, director de cooperación técnica del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, dijo que esas estrategias regionales deben incluir la creación de un grupo a nivel ministerial que se encargue de coordinar y, especialmente, de supervisar la implementación de las estrategias.

"No podemos aumentar productividad, ni fortalecer las instituciones de servicios y los sistemas de apoyo para la distribución de alimentos a los pobres sin una mayor inversión en los países", indicó.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como: https://twitter.com/luisalonsolugo