La policía detuvo a un activista que trató de ingresar el domingo a la iglesia ortodoxa más grande de Rusia a rezar para que Vladimir Putin no gobierne al país.

Varios oficiales antimotines metieron por la fuerza a Roman Dobrokhotov a un vehículo de la policía a unos metros (pies) de la catedral de Cristo Salvador en Moscú.

Otra activista, Mariya Baronova, entró en el recinto religioso, pero fue arrinconada por un grupo que trató de escoltarla hacia la salida.

La iglesia ha sido sitio de protestas después de que tres cantantes feministas de punk fueron sentenciadas a siete años de prisión por hacer una oración contra Putin en la catedral en febrero. Su trato provocó la indignación pública y contribuyó a las crecientes críticas contra la Iglesia.

Un grupo de activistas ortodoxos se formó frente a la catedral el domingo en un intento por impedir el acceso de los opositores.