La Cámara de Representantes de Vermont aprobó una resolución en la que agradeció a uno de sus miembros por llevar maníes cubiertos de chocolate.

El representante demócrata Ken Atkins inició en 1999 una tradición en la que cada vez que hay una pausa en la legislatura con motivo de una votación, llena de dichas golosinas un frasco de cristal ubicado en su escritorio y otros legisladores acuden a degustarlas.

El maestro jubilado sostiene que le gusta tomar algo durante los recesos de la cámara, y que solía decir a sus estudiantes que no trajeran alimentos a clase si no era en cantidad suficiente para compartirlos.

Atkins dijo que intentó mezclar otros dulces sin el relleno de maníes, pero que nadie los tomaba.