Al celebrar sus 40 años de carrera artística y después de varias décadas en las que se caracterizó por los excesos y las excentricidades, Charly García demostró que pasa por un muy buen momento, al ofrecer un concierto en el que interpretó un amplio repertorio de su historia musical, junto a su banda "The Prostitution".

Durante más de dos horas, el ídolo argentino, considerado el artista latinoamericano más importante del rock, despertó de principio a fin los halagos y las ovaciones de un público que no paró de cantar las canciones y gritarle frases, como "Sos grande", "Vamos, Charly" o "Maestro".

"Rezo por voz" fue la canción con la que abrió el concierto "60 x 60", su última producción musical en la que recopila "La vanguardia es así", "Detrás de las paredes" y "El ángel vigía", -recitales con los que celebró en 2011, sus seis décadas de vida-.

Duante el concierto García rescató parte de su historia musical con "Cerca de la revolución", "Demoliendo hoteles", "No voy a parar" y "Los dinosaurios", que las fue alternando con canciones nuevas con un sonido muy potente y rockero.

Además, por primera vez, incluyó en su banda el bandoneón con lo cual logró fusionar rock y el tango.

Vestido con una gabardina beige, camiseta negra, trusa roja y gafas oscuras, el creador de grupos como Sui Generis y Serú Girán, dejó ver que a sus 60 años se encuentra bien físicamente y artísticamente intacto.

"Está perfecto, yo lo vi muy bien y demostró toda su genialidad", dijo Max Balbiani, uno de los 2,500 asistentes, argentinos en su mayoría, al Jackie Gleason Theater. "Aunque no puedo negar que extrañé un poco la espontaneidad y la chispa que siempre han caracterizado al Charly en el escenario, porque lo vimos mucho más calmado".

Efectivamente, en la presentación se pudo ver a un García más sereno y concentrado en seguir el libreto del show, lleno de arreglos magistrales que no daban muchos espacios para la improvisación, con excepción de algunas variaciones y solos que el 'maestro' realizó en el piano.

Sin embargo, para agrado y sorpresa del público, durante las dos horas de concierto el astro argentino no sólo demostró toda su virtud artística, sino que cantó claramente y conservando su voz durante la totalidad del repertorio.

"Estoy feliz de verlo así de bien. Fue un concierto genial, en el que pudimos escuchar las canciones con las cuales crecimos, y pudimos ver que Charly está mejor que nunca", dijo Letty Álvarez, una argentina residente de Miami.

Y toda esta genialidad musical, fue en parte gracias a su banda "The Prostitution", que siempre lo acompaña, y que está conformada por el "Negro" García López, en la guitarra, Fabián "Zorrito" Von Quintiero, en los teclados, Kiuge Hayashida, en la guitarra y coros, Fernando Samalea en el bandoneón, xilófono y percusión, Tonyo Silva, en la batería, Carlos González en el bajo, Rosario Ortega, en los coros y el trío de cuerdas, integrado por Alejandro Terán, Julián Gándara y Christine Brebes.

Con una espectacular interpretación de "Eiti leda", Charly se despidió de un público que se negaba a que el concierto concluyera y que durante casi cinco minutos coreó al unísono "otra más, otra más".

"No sabía que Miami hacía tanto ruido", fueron las palabras de Charly García al salir de nuevo al escenario a interpretar "Canción para mi muerte", uno de las temas más representativos de su carrera.

"Fue un recital mágico, nos sentimos muy complacidos de poder ver a un gigante como Charly García entregándonos un repertorio tan genial y dejándonos ver toda su grandeza", concluyó Raúl Puentes, uno de los asistentes.