Previo al concierto que ofreció en México, el legendario músico británico Roger Waters se reunió con integrantes de un movimiento que agrupa a familiares de víctimas de la violencia intensificada en México.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezado por el poeta Javier Sicilia, informó el sábado a The Associated Press que durante el encuentro realizado la víspera, sus integrantes entregaron al ex líder de Pink Floyd una carta de agradecimiento por la oportunidad de divulgar en su concierto el mensaje que la organización difunde.

Sicilia creó el Movimiento tras la muerte de su hijo Juan Francisco, asesinado a manos del crimen organizado el 28 de marzo de 2011. Muchos integrantes de la organización han perdido a seres queridos en el marco de la violencia en México desde que el gobierno declaró una ofensiva al narcotráfico y la delincuencia en 2006.

"Somos un Movimiento que surgió el año pasado como respuesta a la violencia generalizada en nuestro país y generada por las políticas de combate contra las drogas y los cárteles del narcotráfico. Las 60.000 muertes, las 10.000 desapariciones así como los 160.000 desplazamientos en tan sólo seis años, es una tragedia causada directamente por una política de seguridad equivocada. Además de que menos del 2% de los crímenes se investigan y resuelven", señaló el documento.

"Le entregamos (a Waters) este ladrillo blanco como símbolo de la construcción de la paz para derribar los muros de la violencia, lleve el mensaje de esperanza de todas las víctimas de México", agregó el movimiento en la carta, aludiendo a un gesto que se relacionó con "The Wall", el álbum más legendario de Pink Floyd.

Además de leer el documento, Waters accedió a tomarse una fotografía con un letrero que decía, "Sí a la ley general de víctimas", en apoyo a un proyecto en el que se establece que las víctimas, sus familiares y la sociedad tienen derecho a conocer la verdad histórica de los hechos.

Dicha legislación, aprobada recientemente por el Senado de la República, también señala que entre las medidas de satisfacción se encuentra la realización de actos que conmemoren el honor, la dignidad, el sufrimiento y la humanidad de las víctimas, tanto vivas como muertas.

Aunque Sicilia no estuvo presente, Waters se mostró muy interesado por la labor que el poeta y periodista mexicano ha realizado para unir a la sociedad civil. Sicilia se encuentra en Estados Unidos organizando la Caravana por la Paz en ese país, que comenzará el 12 de agosto en la frontera entre Tijuana y San Diego para reclamar un alto al tráfico de armas y al consumo de drogas.

El músico británico se sintió tan identificado con la causa de dicho movimiento que incluso el nombre y la fotografía de Juan Francisco Sicilia fueron proyectados en una de las pantallas que forman parte de la escenografía junto a los datos biográficos y las imágenes de soldados y civiles fallecidos en distintas guerras en el mundo.

"Nunca antes se hizo pública la imagen de Juan Francisco, pero Javier (Sicilia) accedió a que la foto de su hijo apareciera en el concierto porque sabe que fue un símbolo de respeto y de apoyo a la causa por parte de Roger Waters", indicó el Movimiento.

Durante la primera de las dos presentaciones de Waters en el Foro Sol de la capital mexicana, parte de su gira mundial "The Wall Live 2012", el británico también dedicó su concierto a los familiares de los más de 47.000 muertos — según cifras del gobierno mexicano — en la guerra contra el narcotráfico en el país, así como a los niños y mujeres desaparecidos en la fronteriza Ciudad Juárez, en el norte de México.

"Queremos dedicar este concierto a todos los niños que no están con nosotros, a todos los que han desaparecido por esto llamado 'Guerra del Narco', y también a todas las mujeres y niñas de Juárez. Nos unimos a la pena de su ausencia", expresó en español Waters en una emotiva intervención.

"¿Dónde están? ¿Dónde está nuestro amor ahora?", preguntó el músico con un tono enérgico ante las 50.000 personas que se reunieron el viernes en el recinto.

En el enorme muro de 155 metros de largo y que hasta ahora es el más grande que Roger Waters ha montado en su espectáculo, apareció el símbolo de la campaña "No más sangre", impulsada por un grupo de caricaturistas mexicanos que ha convocado a la población mexicana a manifestarse contra la violencia en el país.

En esta nueva versión del espectáculo "The Wall", que se presentó por primera vez hace más de 30 años con una combinación de música, teatro y mensajes sociales, Waters también ha añadido algunos temas nuevos y significativos, como un discurso sobre la guerra en Afganistán.

El autor de "Another Brick in the Wall" y "Mother" ofrecerá el sábado su segunda presentación en la Ciudad de México para luego viajar a Estados Unidos, donde continuará su gira.