La negativa de la Canciller Angela Merkel a enmendar un tratado europeo sobre disciplina fiscal con medidas para promover el crecimiento en los países de la UE en apuros quizá retrase la ratificación del pacto en Alemania, dijo un líder de la oposición.

El líder de la bancada social demócrata Frank-Walter Steinmeier dijo el sábado al diario Sueddeutsche Zeitung que su partido quiere además un impuesto a las transacciones financieras a cambio de la ratificación del tratado. Merkel necesita el respaldo de la oposición para obtener mayoría de dos tercios.

Steinmeier indicó al diario que Merkel no ofreció concesión alguna cuando se reunió por última vez hace cuatro semanas con los líderes de la oposición, y no ha vuelto a convocar un nuevo encuentro, lo que seguramente retrasaría la ratificación programada para fines de mayo.

Las iniciativas bipartidistas han comenzado a ser más difíciles de forjar últimamente en Alemania a medida que se acercan las elecciones en dos importantes estados, que tendrán lugar en mayo.

El pedido de la oposición alemana es un reflejo de los formulados en toda Europa, según los cuales en necesario un estímulo — generalmente un mayor gasto gubernamental — porque sólo las medidas de austeridad no pueden ayudar a las economías en apuros como las de Grecia, Portugal o incluso España — donde el desempleo se aproxima ahora al 25%.

Merkel, líder de la mayor economía europea, reconoció la necesidad del crecimiento económico, pero insistió que los déficit presupuestarios deben ser reducidos primero para superar la crisis de la deuda soberana y volver a un sendero de crecimiento estable.

Empero, resistir las demandas de estímulo gubernamental será mucho más difícil si Merkel pierde a su aliado conservador, el presidente francés Nicolas Sarkozy, cuya economía es la segunda en importancia de las 17 naciones de la eurozona.

El rival de Sarkozy y candidato socialista — ganador de la primera ronda electoral y aventajado en los sondeos de opinión de cara a la segunda ronda de primeros de mayo — insistió en enmendar el tratado para incluir medidas que estimulen el crecimiento mediante un mayor gasto público, que procedería principalmente de más impuestos.