Más de 1.000 pelícanos fueron encontrados muertos en la costa norte de Perú durante la semana, dijeron el domingo organizaciones de pescadores, mientras el gobierno abrió una investigación sobre las causas de las muertes.

"Recorrimos 170 kilómetros en la costa desde caleta San José (región Lambayeque) hasta Punta La Negra (región Piura) y vimos unos 1.200 pelícanos muertos", dijo a la AP Fernando Ñíquen presidente de los Pescadores Artesanales Puerto Etén.

Añadió que durante el recorrido, efectuado el jueves y viernes, además de pelícanos peruanos (pelecanus thagus) también observaron agonizantes a un número menor de alcatraces piqueros (sula variegata).

"Esto es preocupante porque altera el ecosistema marino y a nosotros los pescadores nos perjudica porque también pueden morir los peces", dijo Ñíquen, de 56 años, quien es pescador desde hace cuatro décadas.

El Instituto del Mar del Perú (Imarpe) dijo el domingo en un comunicado que en 70 kilómetros de playa al norte de la caleta de San José fueron halladas 592 aves marinas muertas: 538 pelícanos y 54 alcatraces piqueros.

La noche del sábado el gobierno admitió por primera vez la muerte de pelícanos cerca de la zona reservada de Illescas, un refugio clave de especies marinas en peligro, ubicado en las costas de la norteña región Piura.

El biólogo Edward Barriga, jefe regional en Lambayeque del Imarpe, dijo a la AP que en 1997 en la costa sur peruana "hubo mortandad masiva de cormoranes guanay (Phalacrocorax bougainvilii) y pelícanos por falta de comida por la ausencia de anchovetas que son sus alimentos a consecuencia del Fenómeno del Niño".

César Villanueva, suboficial de turno en la guardia costera de la Marina de Guerra en Lambayeque, dijo a la AP "acá al frente de mi puesto estoy viendo dos pelícanos muertos en la arena y otro que está triste, parece que se muere".

"Tengo 25 años en la Marina y no he visto esto antes, normalmente los pelícanos se van a las islas del frente de la costa a morir de viejos, pero ahora no sé porqué, están acá en las playas muriéndose", añadió.

La costa norte también se convirtió en el cementerio de 877 cetáceos, la mayoría delfines, entre febrero y abril en un caso que sigue siendo misterioso porque el gobierno aún no concluye un estudio científico para determinar las causas.