El deteriorado panorama económico de Francia volvió el viernes al centro de atención de la campaña presidencial después que las estadísticas revelaron que el número de personas que buscan empleo subió en marzo por undécimo mes consecutivo.

Francois Hollande — el socialista que está al frente para la segunda vuelta electoral el 6 de mayo — se apresuró a aprovechar las nuevas cifras del ministerio de trabajo según las cuales el número de personas en busca de empleo subió 0,6% el mes pasado a 2.880.000.

En una entrevista el viernes por la radio RTL, Hollande calificó la creación de empleos como "la cuestión clave" de la campaña que lo enfrenta al presidente Nicolas Sarkozy.

El mes pasado, la oficina nacional de estadísticas INSEE informó que la tasa de desempleo en Francia subió al 9,8% en el cuarto trimestre del 2011, el período más reciente del que se tienen estadísticas.

"No haré como hizo el presidente en ejercicio en el 2007 para decir que reduje el desempleo al 5% y después terminar mi período con un desempleo del 10% como está ahora", dijo Hollande, refiriéndose a Sarkozy.

Según las Hollande, a quien las encuestas consideran que asestará a Sarkozy la primera derrota en tres décadas a un presidente en busca de reelección, dijo que lidiará con el anémico crecimiento económico nacional apoyando la pequeña y mediana industria y movilizando los significativos recursos financieros de los ahorristas y pensionistas para beneficiar la industria.

Sarkozy ha culpado el persistente alto desempleo de Francia a la crisis sobre la deuda que ha afectado toda Europa.

El primer ministro François Fillon defendió los logros del presidente. En una entrevista que publica el viernes Les Echos, Fillon dijo que "el nivel de desempleo es bastante menor al de otros países europeos".

Pero Fillon dijo que cualquier mejora en la generación de empleos no ocurrirá antes del segundo semestre. Posiblemente, el empleo seguirá igual hasta el cierre de 2012.