El presidente Evo Morales afrontó 123 protestas sociales en un mes, 54% de las cuales fueron por mejores condiciones de vida y un 9% tuvieron motivación política, según un reciente estudio.

Los 123 conflictos se registraron en marzo a un promedio de siete por día, 35% más que el mes anterior y "se equipara a las etapas más turbulentas del anterior año", dijo el informe divulgado el viernes sobre Conflictividad Social de la privada Fundación Unir.

Aunque sólo un 2% fueron violentas, hubo 68 heridos y ninguna comprometió la gobernabilidad del país. Predominaron las demandas motivadas por alza de precios, pedidos salariales y problemas de gestión administrativa, señaló el informe.

Al iniciar su gestión en 2006 Morales afrontó duras protestas alentadas por gobernadores opositores y grupos conservadores de la derecha que se negaron a aceptar a un indígena como mandatario del país.

Según denunció Morales, esos grupos buscaron derrocarlo en confabulación con la embajada estadounidense. A fines de 2008 expulsó al embajador y a la agencia antidrogas de Estados Unidos por esas razones.

El mandatario derrotó en las urnas a sus adversarios y alcanzó altos niveles de popularidad (69% en enero de 2010), pero desde hace más de un año enfrenta conflictos ya no alentados por la minúscula y dispersa oposición política, sino de sectores sociales que respaldaron su ascenso al gobierno.

En un discurso público el lunes dijo que la ola de protestas de estos días "no son nada" en comparación a la conspiración que afrontó de la derecha. "Las demandas siempre serán atendidas", sostuvo.

Morales es el primer indígena que gobierna Bolivia y saltó a la política desde los combativos sindicatos cocaleros. El método más usado en la presión social es el corte de carreteras, que el mandatario utilizó como líder sindical.

Su popularidad mejoró de un 34% en enero a 41% en marzo de este año, según estudios de la encuestadora Ipsos. Analistas indicaron que un mejor manejo de los conflictos y mayor apertura ayudaron a mejorar la imagen del mandatario, pero en abril se han registrado duras protestas.

La más larga es de los médicos de los servicios públicos, que lleva un mes, en rechazo a una norma que incrementa su jornada laboral diaria de seis a ocho horas.

Otra encuesta de la revista Poder y Placer divulgada el viernes indica que Morales ganaría por escaso margen a un candidato opositor único si las elecciones fueran ahora.

Morales no tiene un contrincante fuerte con miras a las elecciones de 2014 a las que volverá a postularse.

La baja en su popularidad coincide con un buen momento para la economía por los buenos precios de las materias primas (gas y minerales) que sin embargo, se ha traducido en un modesto crecimiento de 5,2% en 2011 en relación con países vecinos.