El último censo de Brasil reflejó una evolución social en el país, con un incremento en la escolaridad, una baja en la mortalidad infantil y una disminución en la tasa de fecundidad, según datos divulgados el viernes.

El Censo de 2010 del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) actualiza las cifras de una década anterior y muestra en números la transformación social vivida por el país más grande de América Latina en ese período.

Según el estudio, la mortalidad infantil cayó de 29,7 muertes de niños de menos de un año por mil partos en 2000 a 15,6 por mil en 2010, según el Instituto.

La reducción de 47% en la mortalidad infantil fue celebrada por el ministro de Salud Alexandre Padilha, quien atribuyó los datos a una ampliación al acceso a los servicios de salud.

"Esta significativa reducción es parte de la expansión de la atención básica en el país y refleja el compromiso del Ministerio de Salud de acelerar la reducción de las desigualdades", sostuvo Padilha.

Sin embargo, el informe del Instituto alertó que el país aún tiene mucho que avanzar para llevar la mortalidad infantil al nivel de los países más desarrollados.

"En la última década, la disminución de las desigualdades sociales y regionales contribuyó para la formación del cuadro actual de baja en la mortalidad infantil", señaló el informe del IBGE. "Aún hay un largo camino por recorrer para que Brasil se aproxime a los niveles de las regiones más desarrolladas del mundo, de alrededor de cinco muertes de niños de menos de un año por cada mil partos".

Paralelamente, el nivel de fecundidad cayó 20,1% en el período analizado, al pasar de 2,38 hijos por mujer en 2000 a 1,9 en 2010, cifra inferior al llamado nivel de reposición de 2,1 hijos por mujer, que garantiza la sustitución de generaciones.

La mejora social se reflejó también en el nivel educativo. En 2000 había un 65,1% de la población sin instrucción o con la educación básica incompleta, cifra que cayó a 50,2% en el último censo.

Igualmente, el porcentaje de personas con educación superior completa alcanzó 7,9% desde 4,4% en el censo de 2000.

Al mismo tiempo, los jóvenes de 7 a 14 años que no frecuentan la escuela cayó de 5,5% a 3,1% en el período analizado por los dos censos.

Por otro lado, en la comparación de los dos estudios se percibe una equiparación en el nivel salarial de las mujeres y el de los hombres, que continúan con ingresos mayores.

En la década transcurrida entre los dos estudios, los ingresos reales de las mujeres crecieron 13,5% mientras que los de los hombres subieron 4,4%. Con ello, la mujer pasó de recibir 67,7% del salario promedio de los hombres a 73,8% en 2010.

Por su parte, la ministra de Desarrollo Social, Tereza Campello, señaló que las cifras reflejan los efectos de políticas de valorización del salario mínimo, el aumento del empleo y programas de transferencia de ingresos adoptados por Brasil en la última década.