El propietario de una cadena de restaurantes de San Francisco fue condenado a más de tres años de cárcel en un reclusorio federal por contratar inmigrantes carentes de permiso de residencia.

Además de los 41 meses de prisión, el propietario de los restaurantes El Balazo, Marino Sandoval, debe pagar más de dos millones de dólares al Servicio de Rentas Internas (IRS).

Su esposa, Nicole Sandoval, recibió 5 años de libertad condicional.

La pareja se declaró culpable de contratar a sabiendas a más de 100 inmigrantes ilegales para que trabajaran en sus 11 taquerías utilizando números falsos de la Seguridad Social y presentando falsas declaraciones fiscales de ingresos.