Las lesiones parecen que le han dado tregua y experiencia es tal vez su as bajo la manga.

Félix Sánchez se siente en condiciones para volver al podio en los 400 metros con vallas en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

A sus 34 años de edad, el dos veces campeón mundial y campeón olímpico en Atenas 2004 estará en su cuarta justa olímpica en representación de la República Dominicana.

"Estoy entrenando más fuerte que nunca, siempre lo hago para ser el mejor. Este año, más que nunca, mi meta es ganar el oro", dijo Sánchez en una entrevista con la AP.

Hace cuatro años en Beijing, Sánchez se encontraba en un momento difícil de su carrera: atravesaba lesiones y no tuvo tiempo de prepararse en forma óptima. A eso se sumó la muerte de su abuela Lilián Peña el día antes de su participación.

Sánchez quedó fuera en las eliminatorias. Las lesiones lo golpearon muy fuerte de 2004 en adelante, cuando vio rota la racha de 43 victorias consecutivas que enhebró entre 2001 y 2004.

¿Durante esos años de fracasos, alguna vez pasó por su mente el retiro?

"No, soy un luchador y adoro lo que hago. Amo la competencia y representar a mi país y las lesiones me hicieron más fuerte, más motivado y concentrado", sostuvo. "Fue un gran reto, sí, pero tuve la bendición de superar las lesiones".

Lo que la mayoría se pregunta qué hizo Sánchez para dejar atrás los problemas en sus piernas.

"He tenido que aprender a escuchar a mi cuerpo en los últimos años y sé las cosas que representan un riesgo de lesión para mí", explicó. "Paso mucho tiempo con mi fisioterapeuta, tengo una mejor dieta y paso mucho más tiempo en el gimnasio para mantener mi cuerpo más fuerte que nunca".

Sin embargo, para este 2012, Sánchez asegura estar en su mejor nivel y sostiene que hay poca competencia en su especialidad.

"Para ser honesto, realmente espero volver a convertirme en número uno del mundo porque ahora mismo los 400 metros con vallas se han convertido en un evento decepcionante y cada año se ha puesto más lento desde que yo dominé el evento", señaló.

Y en esto Sánchez le asiste lo razón. Los tiempos recientes en la carrera rara vez bajan de los 48 segundos.

El actual campeón mundial de los 400 metros con vallas es el británico Dai Greene. También resaltan el puertorriqueño Javier Culson, el estadounidense Bershawn Jackson y el trinitario Jehue Gordon. Sánchez figuró cuarto en el Mundial de Daegu el año pasado.

"Sé que el evento me extraña y por eso estoy entrenando tan fuerte para que la gente vuelva a emocionarse con uno de los mejores eventos del atletismo. Para mí, ninguno de los muchachos jóvenes en este evento tienen lo que se necesita mentalmente para vencerme cuando estoy sano y corriendo en un 100 por ciento", dijo Sánchez.

Londres podría marcar el último ciclo olímpico de Sánchez, pero aún no ha definido planes.

"No estoy seguro todavía. Dependerá de cómo termine la temporada y cómo se sienta mi cuerpo. Por ahora me estoy tomando las cosas un día a la vez y estoy ansioso por comenzar la temporada", aseguró.

El pasado mes de enero, Sánchez estableció una marca personal bajo techo en una competencia celebrada en Val-de-Reuil, Francia, donde hizo un crono de 48.68, elevando su optimismo con miras a Londres.

"En este momento de la temporada, no hay comparación con el 2008 cuando no estaba en buena condición física y por eso me lesioné y me quedé lastimado la temporada completa. Este año me siento increíble", sostuvo.

Pero más que nada, Sánchez asegura que la principal motivación que tiene para seguir adelante, es el cariño que su pueblo le ha brindado a través de los años.

"Adoro a mi país tanto como mi gente me ha demostrado amor y apoyo. La gente me ha dado la fuerza que necesito para poder superar estos largos y tortuosos entrenamientos. Los sacrificios que he hecho, todos han valido la pena por mi país", sentenció.