Los boxeadores cubanos quieren saborear de nuevo el oro en los Juegos Olímpicos de Londres y olvidar el revés sufrido hace cuatro años, cuando se quedaron sin subir a lo más alto del podio por primera vez en 40 años.

"Llevo más de un año sin perder, lo que demuestra que es bueno el trabajo que estamos haciendo... la meta está en los Juegos Olímpicos", comentó Julio César La Cruz, campeón mundial del peso semicompleto.

Lázaro Alvarez, campeón mundial de los pesos pluma, aseguró que "el ambiente es muy positivo en el grupo, el equipo está bien, todos se saben con posibilidades de obtener el oro olímpico y darle el alegrón a nuestro país".

La Cruz y Alvarez encabezan un renovado equipo cubano que clasificó a siete púgiles en el pasado mundial. El grupo lo completan Yosvani Veitia (49 kilos), Robeysis Ramírez (52), Alvarez (56), Yasniel Toledo (60), La Cruz (81), José Angel Larduet (91) y Erislandy Savón (+91).

Los tres cupos que faltan (64, 69 y 75 kilos) estarán en disputa en el torneo preolímpico de América que se realizará del 4 al 13 de mayo en Río de Janeiro.

Con vistas a este certamen, Rolando Acebal, entrenador principal del equipo, consideró que "los objetivos son erradicar los errores identificados, mantener los niveles de dedicación a los entrenamientos y alcanzar las tres plazas olímpicas para completar el equipo".

Acebal hizo los comentarios después de una gira por Europa durante la cual los cubanos participaron en un torneo en Bulgaria, donde ganaron en cinco divisiones, y uno en República Checa donde se impusieron en seis.

"Lo que resta del trabajo está bien planificado y debe permitirnos llegar a Londres en condiciones de alcanzar el resultado al que aspiramos", comentó Acebal, sin hacer más pronósticos.

En los últimos años, el boxeo de la isla perdió el liderazgo que mantuvo durante décadas. Las alarmas sonaron tras las deserciones de algunos de los campeones olímpicos y mundiales, entre los cuales destacan Yuriorkis Gamboa y Guillermo Rigondeaux, quienes ahora brillan en el pugilismo rentado.

Cuba no escapa a la crisis económica y el deporte ya no dispone de los recursos de antaño, pero la isla sigue produciendo talentos. Después del revés sufrido en Beijing, los cubanos reconstruyeron un equipo y se comenzaron a cosechar los frutos en el mundial de Bakú donde la isla conquistó dos coronas.

Los siete boxeadores clasificados no tienen experiencia olímpica. En las divisiones pendientes de clasificar, hay púgiles con experiencia como el bronce olímpico de Beijing, Roniel Iglesias (64 kilos), y los subcampeones olímpicos, Emilio Correa (75) y Carlos Banteur (69).

Félix Savón, el legendario tricampeón olímpico (1992, 1996 y 2000) comentó que ante el reto de regresar a lo más alto del podio, el aspecto psicológico será el factor más importante para los jóvenes púgiles.

"Todos tienen potencial para ser campeones olímpicos, la diferencia lo hará el factor psicológico", expresó Savón en conversación con la AP. Y retirado peso completo agregó que "todos deben tener bien claro que van a defender a su país, que hay que morirse por dar lo mejor y ganar el oro".

El también seis veces campeón mundial lamentó que la gira por Europa "no fue lo suficiente larga, los muchachos van a ir a Londres con falta de fogueo internacional, eso perjudica, por muy buena que haya sido la preparación".