Las autoridades yemeníes dijeron el miércoles que su país ha pedido un incremento de asistencia de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, inclusive con aviones no tripulados y más instructores y asesores militares estadounidenses a fin de combatir la creciente amenaza de al-Qaida.

Pero los funcionarios afirmaron que Yemen rechazó el pedido de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de los militares estadounidenses de ampliar el uso de aviones no tripulados (drones, en inglés) para atacar a grupos de combatientes que podrían ser milicianos.

Actualmente, las fuerzas antiterroristas estadounidenses están limitadas a atacar a individuos claramente identificados con vínculos a al-Qaida. La Casa Blanca aprueba a quién incluye en la lista de objetivos, después de un largo proceso legal en el Pentágono y en la CIA, y el gobierno de Yemen aprueba cada ataque, según dijeron tanto los funcionarios yemeníes y estadounidenses.

Los funcionarios estadounidense dijeron que la CIA y los militares le habían pedido autorización a la Casa Blanca para atacar a grandes grupos si la información de inteligencia indicaba que estaban relacionados a una actividad de al-Qaida, tal como lo hacen en las regiones tribales de Pakistán.

Todos los funcionarios hablaron a condición de mantenerse anónimos por tratarse de asuntos estratégicos.

Esos ataques son conocidos como "ataques selectivos" los cuales son usados por la CIA en las zonas remotas de Pakistán. Los funcionarios entrevistados el miércoles por la noche dijeron que la Casa Blanca aún no ha sido informada sobre la decisión. No se pudo hallar a funcionarios de la Casa Blanca para que hicieran declaraciones.

El pedido de las fuerzas combinadas de la comunidad antiterrorista estadounidense para realizar ataques selectivos fue hecha por preocupación de que una ala de al-Qaida ha creado un lugar protegido en el sur del país que parece ser impenetrable para las fuerzas armadas yemeníes. Mientras al-Qaida se siente más protegida, lo más probable es que el grupo de concentre nuevamente en atacar a Estados Unidos, dijeron los funcionarios.

Al-Qaida en la península Arábiga, tal como se le conoce al grupo en Yemen, se ha convertido en un centro de atracción para combatientes extranjeros, que antes solían viajar a Afganistán o Pakistán para la guerra santa.

El nuevo presidente yemení Abed Rabbo Mansour Hadi conoce las limitaciones de sus fuerzas que han perdido la batalla contra el grupo al-Qaida y ha pedido un aumento en la cooperación para combatirlo.