Las exportaciones son un gran negocio para la industria ganadera estadounidense, que el año pasado vendió a varios países, entre los que destacan sus vecinos Canadá y México, un récord de 5.400 millones de dólares en carne de res.

Fue la primera vez que las ventas anuales superaron a las de 2003 cuando las exportaciones a Asia se colapsaron por el temor al primer caso registrado en Estados Unidos de encefalopatía espongiforme bovina, también llamada "enfermedad de las vacas locas".

Antes de que esta semana se anunciara el hallazgo de una vaca enferma en California, el Departamento de Agricultura previó que las importaciones bajarían significativamente este año a medida que los ganaderos limitaban la producción debido a la sequía y altos costos de alimentación.

El año pasado, 14% de la carne producida en Estados Unidos fue enviada al extranjero. Medido por ventas y por volumen, las exportaciones subieron más de 20%, según la Federación Estadounidense de Exportación de Carne.

En cuatro países, Canadá, México, Japón y Corea del Sur, se vendió 65% de las exportaciones de carne roja el año pasado.

Por países, Canadá importó 191.047 toneladas de carne estadounidense en 2011, 25% más que en 2010, y el martes anunció que no limitará sus compras por el caso de vaca loca detectado en Estados Unidos. (Una tonelada equivale a 2.205 libras).

México importó el año pasado 256.938 toneladas, un aumento de 4% respecto de 2010. El país es uno de los que compra más variedad de carnes, sobre todo partes que los estadounidenses desdeñan como lenguas, hígados y otros órganos. El miércoles el gobierno mexicano dijo que continuará con las importaciones.