Standard & Poor's redujo el jueves en dos escaños la calificación que otorga a la deuda a largo plazo de España por considerar que sus problemas presupuestales probablemente empeorarán debido a la debilidad de su economía.

La agencia degradó la calificación sobre bonos soberanos españoles a largo plazo de "A'' a "BBB+". También rebajó la calificación para deuda a corto plazo y asignó una perspectiva negativa, lo cual sugiere la posibilidad de una nueva degradación en un futuro cercano.

A pesar de la medida, la calificación crediticia de España sigue en grado de inversión, tres escaños por encima de ser considerada "basura".

De todas formas, el descenso podría incrementar los costos de los préstamos para el país, porque probablemente los inversionistas exigirán tasas de interés más altas con el fin de compensar el riesgo elevado que identificó la agencia.

S&P mencionó el riesgo de que aumente la deuda del gobierno español a medida que la contracción económica exacerba los problemas presupuestales del país. El Banco de España confirmó esta semana que el país enfrenta una recesión por segunda vez en tres años y también se espera que aumente la tasa de desempleo, actualmente de casi 23%.

"Creemos que la trayectoria presupuestal del reino de España probablemente se deteriorará frente a un fondo de contracción económica en contraste con nuestros pronósticos previos", afirmó la agencia de calificación crediticia en un comunicado.

S&P dijo que el gobierno español debería dar más apoyo a los bancos.

"Al mismo tiempo, vemos una mayor probabilidad de que el gobierno de España requiera proporcionar más respaldo fiscal al sector bancario", dijo.

Junto con la rebaja en la calificación, S&P disminuyó su pronóstico del panorama económico de España. La agencia espera que la economía se contraiga 1,5% este año y 0,5% en 2013. Su pronóstico previo presentaba un crecimiento de 0,3% en 2012 y de 1% en 2013.

El nuevo gobierno conservador español ha pronosticado que la economía se contraerá 1,7% este año.

Pese a la nueva calificación, S&P también expresó un tono optimista en torno al futuro económico del país ibérico.

"A pesar de las condiciones económicas desfavorables, creemos que el nuevo gobierno ha estado actuando a su máxima capacidad e implementando una amplia serie de reformas estructurales que deberían apoyar el crecimiento económico a largo plazo", afirmó.

La decisión de Standard & Poor's, anunciada tras el cierre de los mercados en Estados Unidos, no fue una sorpresa absoluta. Otra agencia de calificación crediticia, Moody's, redujo la evaluación de España en dos escaños en febrero debido al difícil panorama fiscal del país.