El número de personas que solicitaron ayuda por desempleo permaneció la semana pasada cerca de su nivel más alto en los últimos tres meses, una señal que las contrataciones han reducido su ritmo.

El Departamento del Trabajo informó el jueves que las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo cayeron en 1.000, a una cifra de 388.000, ajustada por factores estacionales. Se trata de un cambio apenas perceptible respecto del número reportado en la semana anterior, que fue el más alto desde el 7 de enero.

El promedio de cuatro semanas, una medición menos volátil, se incrementó a 381.750, también el más elevado en tres meses.

Las solicitudes repuntaron considerablemente hace tres semanas, un indicio que los empleadores han incrementado los despidos y añadido menos plazas laborales. Los economistas consideran que el alza fue inflada por despidos relacionados con las vacaciones primaverales, cuando muchas escuelas prescinden de ciertos trabajadores.

Pero las solicitudes de apoyo no han bajado desde entonces. Analistas pronostican que para abril se reportará un aumento de aproximadamente 175.000 empleos, la semana próxima, cuando el gobierno dé a conocer la tasa mensual. Tal cifra es menor a los 250.000 trabajos agregados mensualmente de diciembre a febrero.

El reporte "agudiza la preocupación sobre una caída en la creación de empleos después de un crecimiento más rápido en el rubro a inicios del año", dijo Jonathan Basile, un economista de Credit Suisse.

El incremento en las solicitudes de ayuda por desempleo sigue a un reporte emitido este mes, acerca de que las contrataciones disminuyeron en marzo, cuando los empleadores agregaron sólo 120.000 puestos de trabajo.

No obstante, muchos economistas sugirieron que el clima pudo haber distorsionado las cifras de marzo. Un clima más cálido probablemente adelantó a enero y febrero algunas contrataciones que normalmente hubieran ocurrido en marzo.

Esos expertos señalaron que la economía ha adicionado un promedio de 212.000 empleos mensuales en el trimestre enero-marzo, muy por arriba del ritmo del año pasado.

El presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke estuvo de acuerdo el miércoles en que probablemente el clima distorsionó datos recientes.

El clima cálido "hizo que enero y febrero fueran artificialmente fuertes y marzo quizá un poco débil", señaló en una conferencia de prensa. "Yo no extraería demasiadas conclusiones del reporte de marzo".