La Procuraduría General de la República (PGR) anunció el jueves que comenzó una investigación preliminar para determinar si hubo actos de corrupción de directivos de Wal-Mart de México, en medio de revelaciones de que la cadena de tiendas encubrió supuestos sobornos a funcionarios mexicanos.

Un día después de que el presidente Felipe Calderón dijera estar "muy indignado" por las revelaciones, la PGR informó en un comunicado que solicitará información tanto a particulares como a empresas, además de oficinas gubernamentales para determinar si hay elementos de corrupción.

La dependencia refirió que debido a que no hay un denunciante, abrió por su cuenta una "acta circunstanciada" para investigar "actos de corrupción de directivos de Wal-Mart de México en los que se presume la participación de servidores públicos".

Un acta circunstanciada es una indagatoria preliminar para ver si encuentra elementos de algún delito y entonces abrir una investigación formal que puede derivar en la presentación de cargos.

El anuncio de la PGR se hizo un día después de que la Secretaría de la Función Pública (SFP), el órgano anticorrupción del gobierno, informara que comenzó a verificar los permisos otorgados en el ámbito federal a Wal-Mart.

El gobierno federal había dicho inicialmente que el otorgamiento de los permisos era competencia de autoridades locales.

En muchos casos, el tema del uso de tierra y los permisos de construcción son manejados por gobiernos municipales en México, a menos que se necesita una declaratoria sobre el impacto ambiental que generarían o que una obra sea planeada en áreas protegidas.

El diario The New York Times divulgó el fin de semana que Wal-Mart no notificó a las autoridades cuando sus auditores internos hallaron evidencia de que sus directivos habían autorizado el pago de millones de dólares en sobornos a funcionarios mexicanos a cambio de acelerar los permisos de construcción y de otro tipo, lo cual ayudó a la fuerte expansión de la compañía en México.

El diario señaló que al menos 8,5 millones de dólares fueron presuntamente pagados a intermediarios en la primera mitad de la década del 2000.

"Ciertamente es una empresa que ha generado muchos empleos en México y tiene cosas buenas", dijo el miércoles el presidente mexicano durante una gira de trabajo por Estados Unidos.

"Pero lo que no se vale es hacer negocio a base de mordidas", añadió Calderón.

En México se le conoce como "mordida" al acto de sobornar.