Pakistán deportó a las tres viudas de Osama bin Laden y sus hijos a Arabia Saudí el viernes por la madrugada, una semana antes del primer aniversario de la incursión unilateral estadounidense que mató al líder de al-Qaida en su guarida en una población militar.

La partida de la familia bin Laden significó el fin de un capítulo más en un asunto que cimentó la fama de Pakistán como centro del extremismo islámico y puso en duda su fiabilidad como aliado de Occidente.

Una vez fuera de Pakistán, las viudas podrían estar dispuestas a revelar lo que sepan acerca de cómo bin Laden pudo evadir la captura durante casi 10 años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Los comandos de la Armada estadounidense se llevaron el cuerpo de bin Laden y lo echaron al mar, pero dejaron a su familia. Las autoridades paquistaníes detuvieron a las viudas y los niños inmediatamente después de la incursión del 2 de mayo de 2011.

Dos de las mujeres son saudíes y una es yemení.

Las interrogaron agentes de inteligencia paquistaníes y el mes pasado se las acusó de ingresar y residir ilegalmente en el país. Las tres viudas y dos hijas mayores de edad fueron condenadas a 45 días de prisión, que cumplieron en una casa estrechamente vigilada en Islamabad.

Poco después de la medianoche del jueves, una miniván transportó a las mujeres y los hijos desde el centro de Islamabad al aeropuerto. Funcionarios cubrieron el vehículo con sábanas para impedir que les tomaran fotos.

El ministerio del Interior dijo en un comunicado que 14 miembros de la familia bin Laden fueron deportados al "país de su elección, Arabia Saudí". Se han dado a conocer escasos detalles, pero fuentes oficiales han dicho que bin Laden tenía tres esposas, al menos ocho hijos y algunos nietos en la casa cuando incursionaron los estadounidenses.

El gobierno paquistaní ha dicho que desconocía el paradero del líder terrorista. Funcionarios estadounidenses dicen que no tienen pruebas de que las más altas autoridades supieran que bin Laden estaba en Abbottabad, pero quedan muchas preguntas sin respuesta.

Pakistán creó una comisión para investigar cómo bin Laden vivía en el país y las circunstancias de la incursión ordenada por el presidente Barack Obama. Aún no ha publicado su informe, pero muchos prevén que será exculpatorio del gobierno.

Poco después de la incursión, investigadores estadounidenses pudieron hablar con las esposas, pero una fuente de inteligencia paquistaní dijo que éstas se negaron a responder a sus preguntas.

La esposa yemení, Amal Ahmed Abdel-Fatah al-Sada, dijo a la Policía paquistaní que el jefe de al-Qaida vivió en cinco casas durante sus años de prófugo en Pakistán y engendró cuatro hijos, dos de los cuales nacieron en hospitales públicos del país.

Las autoridades saudíes no han divulgado información sobre la familia y el plan de deportación. El país despojó a bin Laden de su ciudadanía en 1994 debido a sus ataques verbales a la familia real y existían algunas dudas de que aceptara a las mujeres.