Richard Páez, próximo a cumplir dos temporadas en el banco de Millonarios, planteó su salida si los directivos no acaban con el tope salarial ni le dan armas para desarrollar debidamente el proyecto que se acordó cuando asumió el mando.

Páez, el timonel que puso en marcha el ascenso de la selección nacional de Venezuela, no se siente a gusto en el conjunto bogotano, donde siente una inmensa presión de fanáticos, medios y dirigentes.

La derrota 2-1 el domingo contra el colero Cúcuta Deportivo ensombreció aún más el panorama. El equipo comparte con otro grande, Atlético Nacional, la 12da casilla con 15 puntos, 11 menos que el líder Deportes Tolima.

Millonarios trata de entrar al grupo de ocho semifinalistas cuando restan cinco jornadas de la programación regular.

"Si me presentan (los directivos) la idea de crecer y de seguir construyendo el proceso, nos apoyan y rompen con los topes salariales, sí valdría la pena continuar", declaró Páez a la prensa. "Pero si siguen las mismas condiciones, en donde hay un equipo que trabaja como gitano porque no tenemos una sede, no continuaría".

El tope en los sueldos y primas ha impedido la vinculación de las figuras que Páez pidió a principios de esta temporada, y Millonarios no deja de dar tumbos en medio de problemas económicos.

La idea de desarrollar las divisiones inferiores tampoco avanzó y esto también frustra a Páez.

Páez, de 58 años de edad, sacó al conjunto albiazul de la zona de descenso en 2010 y lo condujo a las semifinales de los torneo Apertura y Clausura, además del título de la Copa Colombia de 2011, pero esos logros no son suficiente para los hinchas que esperan ansiosos un título grande desde hace 24 años.

"Millonarios es un equipo que vive de historia y de la gran gloria de haber ganado 13 títulos, pero que necesita una estructura sólida para conjugar todo lo bueno que tiene alrededor", concluyó el miércoles.

La junta directiva, encabezada por la ex candidata presidencial Noemí Sanín, mantenía silencio el jueves, cuando el plantel se alistaba para recibir a Independiente Medellín el sábado con la obligación de alcanzar los tres puntos para mantenerse con vida.