La Autoridad de Transporte Metropolitano del condado de Los Angeles tiene programada el jueves una votación para definir si empezarán a cerrar las puertas de sus estaciones para evitar que la gente pase sin pagar la cuota.

Después de 20 años que el sistema de transporte dependía de la honorabilidad de sus usuarios, podría ser el momento en que todas las personas que quieran usar el servicio lo tengan que pagar.

El cierre de torniquetes podría empezar en algunas estaciones seleccionadas a partir de julio, cuando los pasajeros deberán pasar una tarjeta con microchip o un boleto para poder entrar.

Los funcionarios calculan que el actual sistema les ha costado 7 millones de dólares al año a pesar de monitores que asignan multas en estaciones aleatorias.

Experimentos el año pasado con torniquetes cerrados en 10 estaciones mostraron que muchos pasajeros no tenían problema con pagar la cuota.

Durante el experimento el boleto subió de precio 68% y hasta 109% en una estación en Hollywood.