Bombas de racimo sin detonar fueron encontradas en el norte de Sri Lanka, según el informe de un experto en remoción de minas de Naciones Unidas, lo cual parece confirmar por primera vez que estas municiones fueron utilizadas en la larga guerra civil de ese país.

Es probable que este nuevo descubrimiento le dé impulso a las exhortaciones para que se realice una investigación internacional por posibles crímenes de guerra derivados de los sangrientos meses finales de batalla en la guerra civil que duró un cuarto de siglo.

El gobierno ha negado en repetidas ocasiones el uso de bombas de racimo durante los últimos meses de combate.

El arma, que esparce decenas de pequeñas bombas en un área específica, es objeto de controversia cuando se utiliza en zonas de guerra densamente pobladas como el norte de Sri Lanka, ya que no puede ser dirigida con precisión y genera un riesgo importante de afectar a no combatientes. Las pequeñas bombas que no estallan, suelen matar a civiles tiempo después de que la guerra haya terminado.

Un correo electrónico obtenido por The Associated Press el jueves por parte de un alto funcionario de un experto en remoción de bombas de la ONU decía que un racimo de bombas fueron descubiertas en la zona de Puthukudiyiruppu, donde una niña fue muerta el mes pasado y su hermana quedó herida mientras intentaban sacar un artefacto explosivo que habían encontrado para vender como metal de desperdicio.

El correo electrónico, fechado el martes, decía que se mostraban fotografías de las bombas de racimo en el área donde las niñas habían ido a recolectar material y en su casa en la región de Puthukudiyiruppu.

Decenas de miles de civiles y combatientes rebeldes Tigres del Tamil quedaron atrapados en una pequeña zona de Puthukudiyiruppu mientras que las fuerzas del gobierno atacaban la región durante las semanas finales de la guerra.