El legislador demócrata Raúl Grijalva expresó el jueves preocupación ante la posibilidad de que la Corte Suprema ratifique total o parcialmente la ley migratoria adoptada por Arizona, porque cree que profundizaría una división en términos raciales que ya comenzó desde la adopción de la ley en 2010.

Grijalva, quien representa en la cámara baja a un distrito electoral ubicado en Arizona, dijo a periodistas que tras ver la audiencia celebrada la víspera por los magistrados de la Corte Suprema "salí sitiéndome peor, debido a cómo apuntaban las preguntas y debido a que hubo algunos esfuerzos de los magistrados para justificar parte de esa ley", conocida como SB 1070. "Hay motivos para preocuparse".

Los magistrados de la Corte Suprema dieron el miércoles indicios claros de que están dispuestos a permitir que Arizona aplique las partes más controversiales de su estricta ley de inmigración, al permitir que autoridades verifiquen el estatus migratorio de ciertas personas si tienen motivos para creer que están sin permiso en el país.

Grijalva, quien es uno de los 21 integrantes del comité de legisladores hispanos demócratas, dijo que lo que más le preocupa es que "el componente racial de SB1070 estarán muy obvios si la ley se implementa. No hemos visto esto, pero de aplicarse, esos elementos saldrán a la superficie".

"Una tendencia demográfica en este país es natural, repentinamente parece que hay demasiados (extranjeros) y tenemos que proteger lo que tenemos para nosotros", dijo Grijalva refiriéndose al rechazo de un sector de la población de Arizona respecto al crecimiento de la población hispana. "Es un tema de separación. El objetivo obvio de la SB1070 es crear un agotamiento para mantener el balance racial del país en un cierto porcentaje".

"Si la Corte Suprema ratifica una parte de la ley, es una consecuencia muy preocupante, porque separa profundamente a la sociedad de una manera linguística, cultural y racial como nunca ha ocurrido en este país", agregó.

La principal demócrata en el comité judicial de la cámara baja, Zoe Logfren, discrepó con Grijalva en su interpretación de que la Corte Suprema pueda ratitificar la totalidad de la ley, aunque admitió la posibilidad de una ratificación parcial.

"Creo que la sección de la ley de Arizona que requiere a los agentes policiales llamar para verificar el estatus migratorio (de las personas a las que detienen) es probable que se ratifique, según las preguntas" formuladas durante la audiencia, dijo la representante durante una conferencia pronunciada en el centro de estudios Cato Institute. "No está claro si las otras secciones serán ratificadas. Tendremos que esperar el fallo".

Otros aspectos de la ley que han sido suspendidos por tribunales federales inferiores convierten en un delito el que los inmigrantes no tengan documentos sobre su ingreso al país y el que busquen o tengan un empleo.

El gobierno federal impugnó la ley en la Corte Suprema poco después de su promulgación.

Alabama, Georgia, Indiana, Carolina del Sur y Utah aprobaron leyes similares, partes de las cuales siguen detenidas mientras la corte superior llega a una decisión.

Se espera que una decisión en el caso de inmigración, con implicaciones amplias, se tome en junio, cuando republicanos y demócratas estarán acelerando sus campañas para los comicios presidenciales de noviembre, en los que el presidente Barack Obama aspira reelegirse frente a su rival republicano Mitt Romney.

Para muchos hispanos, la ley de Arizona y el tema de la inmigración serían factores decisivos en su voto.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como www.twitter.com/luisalonsolugo