En un fallo histórico, una corte internacional determinó el jueves que el ex presidente liberiano Charles Taylor es responsable penalmente de crímenes de guerra y de lesa humanidad por apoyar las brutales acciones de los rebeldes de la vecina Sierra Leona a cambio de los llamados "diamantes de sangre".

Taylor es el primer jefe de Estado hallado culpable por una corte internacional desde el tribunal militar de Nuremberg posterior a la Segunda Guerra Mundial.

"Hoy es por el pueblo de Sierra Leona que sufrió horriblemente a manos de Charles Taylor y sus fuerzas delegadas", dijo la fiscal Brenda Hollis. "Este juicio brinda un poco de justicia a las miles de víctimas que pagaron un terrible precio por los crímenes del señor Taylor".

La fiscalía y los abogados de la defensa señalaron que analizarían la sentencia para ver si existen bases para una apelación.

El abogado de Taylor, Courtenay Griffiths, criticó el fallo al considerar que se basó en "evidencia contaminada y corrupta" y denunció que los fiscales pagaron dinero para obtener parte de la evidencia.

Griffiths agregó que Taylor tomó los veredictos con calma.

"El señor Taylor siempre ha sido un individuo estoico y siguió mostrando ese estoicismo", dijo Griffiths a los reporteros.

El juez que preside el tribunal, Richard Lussick, dijo que el caudillo convertido en presidente proporcionó armas, municiones, equipo de comunicaciones y planificación a los rebeldes responsables por numerosas atrocidades en la guerra civil de Sierra Leona, entre 1991 y 2002 y fue remunerado por las guerrillas con los diamantes de sangre, extraídos de las minas por esclavos. Lussick consideró que el apoyo dado por Taylor, de 64 años, fue "sostenido y significativo".

"Señor Taylor, la sala del tribunal unánimemente lo halló culpable" de 11 cargos, entre ellos asesinato, violación, actos de terrorismo y el reclutamiento de niños a las filas del ejército rebelde, dijo Lussick a Taylor, quien anteriormente se había declarado inocente ante tales acusaciones.

Cuando Lussick informó los veredictos en la Corte Especial para Sierra Leona, Taylor permaneció de pie e impertérrito. Lussick programó una audiencia para el 16 de mayo, a fin de decidir la sentencia, que se impondrá dos semanas después. Taylor cumplirá su condena en Gran Bretaña.

La corte no impone cadenas perpetuas ni penas de muerte. En casos anteriores, líderes de las fuerzas rebeldes de Sierra Leona han recibido sentencias de hasta 52 años de prisión.

Miles de sobrevivientes de la sangrienta guerra civil de Sierra Leona festejaron tras enterarse del fallo.