Robert Ward ha buscado y recolectado fragmentos de meteoritos durante más de 20 años. Así, sabía que algo especial había ocurrido en las montañas por encima de las cuales se vio un bólido que al caer estremeció partes del norte de California y Nevada, el fin de semana.

Y los científicos han confirmado su hipótesis. Se trata de uno de los tipos más primitivos de meteoritos que se hayan encontrado. Datan de la etapa primera de formación del Sistema Solar, hace unos 4.000 o 5.000 años.

"No hace falta decir que este momento fue emocionante", dijo Ward, residente en Arizona, en una entrevista telefónica con The Associated Press, mientras caminaba por un antiguo cementerio en busca de más restos del meteorito, unos 55 kilómetros (35 millas) al noreste de Sacramento.

Encontró el primer fragmento el martes, en una carretera entre un campo de béisbol y un parque, en los límites de la localidad de Lotus y cerca de Coloma, donde James W. Marshall descubrió originalmente oro en California, en 1848.

Ward, quien ha encontrado meteoritos en todas las regiones del mundo, salvo la Antártida, se apoda "AtroBob" en su página de internet. Dijo que supo "al instante" que el meteorito que había caído era del tipo "CM" o condrito carbonáceo.

Basó su hipótesis en las "huellas de fusión por el ingreso a la atmósfera", que observó en un costado de la piedra.

"Se trata de una de las más antiguas que haya conocido el hombre, y de uno de los tipos más raros de meteoritos que haya", destacó. "Contiene aminoácidos y compuestos orgánicos que resultan extremadamente importantes para la ciencia".

Ward tiene de hecho dos fragmentos, pero sospecha que fueron parte del mismo meteorito pequeño que se partió al momento del impacto. Cada resto pesa menos de 10 gramos.

El experto señaló que su único hallazgo anterior que rivalizaría con éste fue el de tres meteoritos lunares, encontrados hace años en el centro-norte del país.

Los especialistas consideran que el bólido era probablemente del tamaño de una camioneta al ingresar a la atmósfera con un gran estruendo. Tenía un tercio de la fuerza explosiva de la bomba atómica y se le divisó en varias localidades, desde Sacramento hasta Las Vegas, así como en partes del norte de Nevada.