Para el Congreso de Estados Unidos sería difícil abordar un proyecto de ley que busca permitir que los jóvenes inmigrantes sin autorización legal permanezcan en el país, dijo el jueves el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.

En su conferencia de prensa semanal, Boehner dijo que había hablado con el proponente del proyecto de ley, el senador republicano por Florida Marco Rubio, pero Boehner dijo que las circunstancias políticas hacen que sea difícil para los legisladores intentar resolver un tema tan polarizador en este año electoral.

"Lo encontré de interés, pero el problema con este tema es que está operando en un entorno político muy hostil. Y abordar un tema muy difícil como este, creo que sería difícil en el mejor de los casos" dijo Boehner, representante por Ohio.

Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, elabora un proyecto de ley que permitiría a jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos con sus padres solicitar visas de no inmigrante. Según ese plan, se les permitiría quedarse a estudiar o trabajar y obtener una licencia de conducir, pero no podrían votar. Podrían solicitar la residencia más adelante, pero no tendrían un camino especial hacia la ciudadanía.

La propuesta de Rubio hace contrapeso a la llamada ley "DREAM Act", apoyada por los demócratas, que otorga un camino a la ciudadanía a los jóvenes inmigrantes sin permiso legal que asistan a la universidad o presten servicio en el ejército.

Algunos republicanos se han mostrado optimistas sobre el esfuerzo de Rubio, que a menudo se menciona como un candidato potencial a la vicepresidencia.

En su partido lo ven como una manera de acercarse a los votantes hispanos que han favorecido en gran medida al presidente Barack Obama y a los demócratas en elecciones pasadas. Una reciente encuesta del centro de investigación Pew mostró a Obama con una abrumadora ventaja de 67% contra 27% entre los hispanos sobre el probable nominado republicano, Mitt Romney.

El comentario de Boehner enfría el entusiasmo del Partido Republicano, pero refleja la preocupación de varios legisladores republicanos conservadores, que han cuestionado la idea de permitir que los inmigrantes sin autorización legal permanezcan en Estados Unidos.