Un sicario nicaragüense — ahora convertido en testigo — relató el miércoles la manera en que, con una pesada llave de plomería, golpeó el cráneo y el rostro de la madre de un millonario de Florida en un ataque planeado por la esposa del millonario y el hermano de ésta.

Después de ser felicitado por "un buen trabajo" en el ataque mortal, fue contratado para otra agresión, ahora contra el millonario, el heredero hotelero Ben Novack Jr., dijo el testigo Alejandro García, de 34 años.

García, un nicaragüense que está sin permiso migratorio en Estados Unidos, es ahora un testigo cooperativo y presentó su declaración en el juicio federal por homicidio contra la ecuatoriana Narcy Novack, de 55 años, y Cristóbal Véliz, de 58 años. Novack radica en Fort Lauderdale, Florida, y Véliz en Filadelfia.

Los dos hermanos están acusados de contratar a García y a otras personas para matar a Ben Novack y a su madre en dos ataques separados en 2009 para que los bienes de Novack por 10 millones de dólares pasaran a Narcy Novack. El padre de Ben Novack construyó el hotel Fontainebleau en Miami Beach.

De ser encontrados culpables de asistencia en asociación ilícita, los ahora acusados serían enviados a prisión de por vida.

García, con el mono naranja de la prisión y gafas oscuras para ocultar una antigua lesión ocular, afirmó que en los dos casos las órdenes fueron "darle una paliza" a las víctimas, no matarlas.

Pero Bernice Novack falleció poco después de la agresión de García en abril de 2009 y Ben Novack fue muerto a golpes tres meses después en un cuarto de hotel en Nueva York.

García fue programado para testificar el jueves los detalles sobre la muerte en Nueva York. Ya se declaró culpable en el caso.

El miércoles, a través de un intérprete, identificó una pesada llave inglesa de 14 pulgadas (35,3 centímetros) como un objeto similar al que usó contra Bernice Novack en la casa de ésta en Fort Lauderdale. No se le permitió que la sostuviera, pero mostró la forma del ataque alzando su brazo y dejándolo caer con fuerza.

Indicó que Véliz lo contactó en marzo de 2009 en un lavado de coches en Miami.

"Me quería para darle una paliza a una vieja", dijo García. "Dijo que la señora era la suegra de su hermana".

García aseguró que Véliz le dijo que "su hermana y él mismo" estaban detrás del ataque. También dijo que estuvo de acuerdo en atacar a Bernice Novack por 1.000 dólares.

Luego, agregó García, Véliz le habló de un trabajo más grande, que era golpear a Ben Novack.

"Cristóbal me dijo que su hermana estaba siendo maltratada por el señor Novack", refirió García.

Véliz le prometió 15.000 dólares y "una buena propina", según García.

En la sala del tribunal, Véliz identificó a Ben Novack en una fotografía que apareció en las pantallas de computadora en todo el lugar. Narcy Novack se tocó un ojo con un pañuelito.