Una jueza militar rechazó el miércoles desechar los cargos contra un soldado raso de las fuerzas armadas estadounidenses acusado de proporcionar miles de documentos delicados a Wikileaks en la mayor filtración de secretos del gobierno en la historia del país.

La coronel del ejército Denise Lind rechazó la moción de la defensa para desestimar los 22 cargos durante una audiencia previa a juicio en la corte marcial contra el soldado raso Bradley Manning.

Manning está acusado de haber enviado cientos de miles de documentos delicados a Wikileaks, el sitio de internet que divulga datos confidenciales manejado por Julian Assange.

La defensa presentó una moción por separado buscando la anulación del cargo más grave: ayudar a un enemigo. Ese delito conlleva una sentencia máxima de cadena perpetua. Lind programó tentativamente el juicio para que transcurra del 21 de septiembre al 12 de octubre. Manning no se ha declarado formalmente en relación con los cargos.

El martes, ambas partes se involucraron en un debate que en ocasiones se tornó vehemente con reclamos de la defensa en el sentido de que los fiscales no han cumplido con su obligación de proporcionar a los abogados de Manning evidencia descubierta por ellos que podría ayudar a su cliente.

Los abogados de Manning han argumentado que los fiscales fueron tan lentos en compartir la información requerida con la defensa que el único remedio era desechar los cargos.

Los fiscales sostuvieron que necesitaron tiempo para obtener documentos de agencias civiles y buscar los expedientes del material relevante. Además, acusaron a la defensa de realizar una solicitud de información excesivamente amplia y vaga.

Lind pidió el martes a la fiscalía varias valoraciones del gobierno sobre daños potenciales ocasionados por la publicación de documentos por parte de Wikileaks. La jueza señaló que revisaría las valoraciones y determinaría si deben ser entregadas al equipo de defensa.

A Manning, de 24 años, se le ordenó someterse a un consejo de guerra después de ser acusado de descargar documentos, cablegramas diplomáticos y grabaciones en video, y enviarlos después a WikiLeaks. Manning trabajaba como analista de información de espionaje en Bagdad cuando, según las autoridades, copió material secreto contenido en computadoras del gobierno a finales de 2009 y principios de 2010.