Chelsea ha dado una sorpresa tras otra durante toda la temporada, desde la campaña inesperadamente floja en el torneo local hasta la hazaña internacional de haber eliminado a Barcelona para avanzar a la final de la Liga de Campeones.

Los obituarios que se habían escrito para un equipo envejeciente han sido reemplazadas con loas a una escuadra temeraria que avanza a la final del máximo torneo de clubes europeos por segunda vez en cuatro años.

Ganar la Copa de Europa por primera vez parecía una probabilidad remota cuando el técnico Andre Villas-Boas fue despedido en marzo, en momentos en que el equipo andaba a los tumbos y Chelsea parecía candidato a la eliminación en la Liga de Campeones.

Villa-Boas fue reemplazado por Roberto Di Matteo y todo cambió.

En semifinales, Chelsea ganó el partido de ida como local 1-0, pero en el partido de vuelta, en el Camp Nou, todo pareció venirse abajo cuando el capitán John Terry fue expulsado antes del entretiempo y poco después Barcelona se ponía en ventaja de 2-0.

Pero los Blues remontaron para empatar 2-2 en la vuelta y eliminaron al campeón europeo con un marcador global de 3-2.

"Los hombres del milagro", tituló el Daily Telegraph en la portada de la sección deportiva.

Chelsea tuvo que jugar con diez hombres desde los 37 minutos cuando Terry fue expulsado por dar un rodillazo por detrás al chileno Alexis Sánchez, y el inglés se perderá la final.

"Para muchos equipos habría sido fatal", comentó el excelente arquero del Chelsea, Petr Cech. "Pero demostramos gran entereza de ánimo al no bajar los brazos".

Claro que no siempre el Chelsea demostró el mismo espíritu combativo.

Cuando Villas-Boas fue despedido, se dijo que el técnico portugués no tenía buenas relaciones con los jugadores, que estaban al borde de la eliminación en la Liga de Campeones después de haber perdido 3-1 con Napoli en la primera rueda de los octavos de final.

Superar esa desventaja dio a Di Matteo la plataforma ideal para llevar la batuta del equipo.

Aunque todavía no ha recuperado su mejor forma en la liga Premier, Chelsea avanzó a la final de la Copa de la FA frente a Liverpool además de la final de la Liga de Campeones.

"Estar en la final de la Liga de Campeones, obviamente, es un sueño hecho realidad para todos los jugadores del Chelsea", comentó el delantero Fernando Torres. "Es la segunda final de la liga para Chelsea. Todos saben lo que ocurrió en el pasado con la definición por penales. Por eso creo que Chelsea merece una segunda oportunidad".

Fue Terry quien erró el penal decisivo en la final del 2008 contra Manchester United. Pero con Terry suspendido para la final del 19 de mayo en Munich, no tendrá la oportunidad de redimirse.

El Times de Londres dijo que "La estupidez de Terry no terminó perjudicando a nadie más que a él mismo".

Sergio Busquets abrió el marcador el martes y, después de la expulsión de Terry, Andrés Iniesta aumentó para Barcelona.

"Todo parecía perdido", dijo Torres. Pero Ramíres descontó antes del entretiempo para dejar el marcador 2-1 para Barcelona. Después que Messi no pudo convertir un penal ya que estrelló la pelota en el travesaño, Torres en el último instante decretó el empate definitivo.