El máximo tribunal de justicia de Brasil abrió el miércoles la discusión sobre la constitucionalidad del sistema de cuotas para negros en las universidades del país.

Los 11 magistrados del Supremo Tribunal Federal, la corte suprema de justicia de Brasil, discuten un recurso interpuesto por el conservador partido Demócratas, que calificó como inconstitucional el sistema de cuotas aplicado por varias universidades públicas del país, al considerar que establece un privilegio por criterios raciales y no sociales.

Argumentó que la cuota debe ser para personas necesitadas independientemente del color de su piel.

El magistrado Ricardo Lewandowski, relator del caso en el STF, rechazó la acción de inconstucionalidad interpuesta por el partido y acogió la validez del sistema de cuotas, al argumentar que se trata de una forma eficaz de corregir desigualdades históricas.

La sesión fue interrumpida después de la lectura de su voto y deberá ser continuada el jueves, según el presidente del tribunal, Carlos Ayres Britto.

El partido presentó en 2009 el recurso de inconstitucionalidad contra la determinación de la Universidad de Brasilia de asignar 20% de los cupos de admisión a estudiantes negros, al señalar que la decisión hiere los principios de derecho universal a la educación y de acceso a la enseñanza de acuerdo con la capacidad de cada individuo.

La universidad de la capital fue la primera institución pública en adoptar el sistema de cuotas en junio de 2004, pero otras siguieron el mismo curso. Según la organización Educación y Ciudadanía de Afrodescendientes y Carentes, hay 89 universidades públicas que aplican algún sistema de cuotas para negros.

La misma entidad señaló que existen únicamente 2% de negros en las universidades públicas y están concentrados en carreras de letras, pedagogía y enfermería, mientras que raramente aparecen en carreras más apetecidas como derecho, medicina e ingeniería.

Brasil es el país con mayor población negra fuera de Africa: un 50% de sus 192 millones de habitantes. El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff apoya el sistema de cuotas en las universidades, como lo manifestó la ministra de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial, Luiza Bairros.

"Tenemos una diferencia cada vez mayor de alumnos blancos y alumnos negros (en la enseñanza superior). Significa que existe un atraso del punto de vista de la entrada en la universidad", declaró Bairros esta semana a periodistas.

Consideró que el sistema de cuotas es la única forma de que más jóvenes tengan acceso a los centros de enseñanza superior.

Por el contrario, la abogada Roberta Kaufman, representante de los Demócratas, sostuvo que el sistema de cuotas apunta a "implantar un modelo de estado racializado", en el que las personas "son juzgadas con base en el tenue criterio racial".

Destacó que siendo Brasil un país de razas profundamente mezcladas, no existe un criterio para definir quién se beneficia con el sistema de cuotas.

"Es una falacia afirmar que las cuotas raciales integran a las personas que más lo necesitan", afirmó Kaufman, al citar un estudio según el cual, las universidades que adoptaron cuotas no registraron aumentos ni de 1% de alumnos pobres.