Para el poeta Adonis el mundo árabe necesita un cambio, pero no uno político sino total.

"Todo el mundo árabe necesita el cambio, todo el mundo árabe necesita una revolución, no superficial, radical", expresó el escritor sirio el miércoles en México. "Hay que cambiar todo, hay que crear una nueva sociedad en cada país árabe. Fundar un nuevo mundo árabe, un nuevo hombre árabe, una nueva mujer árabe".

Adonis tuvo que abandonar su país en la década de 1950 por su actividad política como integrante del Partido Socialista. Desde entonces ha sido una de las voces más activas por la democracia en los países árabes y, en años recientes, uno de los candidatos más mencionados al Premio Nobel de Literatura.

A pesar de la caída de Moamar Gadafi y Hosni Mubarak, así como de la crisis en su país natal, el poeta considera que a la revolución le falta llegar a otros aspectos.

"Cuando digo cambio no puede ser sólo un cambio de régimen; hay que cambiar toda una sociedad, culturalmente, socialmente. El mundo árabe y el tercer mundo en general no se pueden separar de su historia, si se cambia una sociedad se cambian muchas cosas", expresó en una entrevista con The Associated Press en la Ciudad de México, donde se encontraba para participar el jueves en el primer Festival Internacional de Poesía y Prosa.

Adonis, cuyo nombre verdadero es Ali Ahmad Esber, habló en francés durante la entrevista, que contó con la traducción simultánea al español de una intérprete.

Para el autor de "Canciones de Mihyar el de Damasco" (1961) y "Epitafio para Nueva York" (1971), detrás de las revueltas árabes hay un movimiento democrático.

"Pero hay que volver a replantear la palabra democracia. Hitler llegó por la democracia; Mussolini igual", advirtió. "La democracia no solamente está en las urnas, es una cultura también, es una ética también, no hay que olvidarlo".

Actualmente no se considera socialista, pero sí de izquierda, y dice que le gustaría atestiguar en especial dos cambios en el mundo árabe.

"Primero separar lo religioso de lo social, lo cultural y lo económico. Un estado donde la religión sería individual y sólo le incumba al individuo, una sociedad sin religión como institución. La religión de la sociedad es defender los derechos del hombre", dijo. "Segundo, que la mujer árabe sea libre de la ley religiosa, si no no se puede hacer nada".

Tras su salida de Siria, Adonis llegó a Líbano y finalmente emigró a Francia, donde reside. En su poesía se mantiene fiel a su idioma materno, el árabe, y con ello ligado a sus raíces.

Como observador eterno de Occidente y Oriente, coloca a Latinoamérica fuera de estas delimitaciones ideológicas.

"Considero a América Latina de mi mundo porque hay muchas afinidades entre el mundo en el que vivo, humana y culturalmente, y el mundo llamado latinoamericano, pero no me gusta el término del tercer mundo", declaró. "El tercer mundo es quizá primer mundo sobre muchos planos. Puedo decir que el tercer mundo en el plano de la creatividad literaria es de primera".

En su segundo viaje a México el poeta sigue descubriendo cosas que le ayudan a conocer este país.

"Para entender un país empiezo por el lado del arte y puedo hablar del arte, que aquí en México es extraordinario. Cuando vi el Museo de Antropología pensé: '¿Cómo se puede considerar a México como tercer mundo cuando en el terreno de la creatividad es el primero?'''.

En cuanto a escritores hispanos, se mantiene en contacto con la producción literaria a través de traducciones, aunque reconoció que esto hace que la conozca sólo "parcialmente".

"Fui muy amigo de Octavio Paz y leo la poesía en traducciones al francés, pero no puedo decir que conozco bien la poesía y el pensamiento mexicano porque no puedo leer en español", dijo Adonis.

A sus 82 años se mantiene muy activo. Entre sus proyectos actuales está uno con el que le gustaría presentarse al público latinoamericano: "El libro que estoy pensando escribir sobre México. Es un largo poema sobre México, la Ciudad de México", reveló.

El poeta ha sido mencionado en los últimos años como uno de los contendientes más fuertes al Nobel de Literatura, pero en la entrevista rechazó tocar el tema limitándose a decir: "Lo importante para un creador no es un premio, es crear una gran literatura, es pensar en creatividad".