Los republicanos del Senado intentan una táctica inusual de invalidar las nuevas regulaciones laborales que facilitarían a los sindicatos sostener elecciones en el centro de trabajo.

El Senado votará el martes en torno a una resolución de desaprobación para revertir las reglas aprobadas el año pasado por la Junta Nacional de Relaciones Laborales.

Las reglas reducen los retrasos legales que pueden demorar las elecciones sindicales hasta después de que los empleados en un sitio de trabajo puedan reunir suficientes firmas para ejercer un voto de sindicalización. Están previstas a entrar en vigor el 30 de abril.

Los sindicatos y demócratas calificaron los cambios como un arreglo modesto para limitar las tácticas de estancamiento de las corporaciones. Los republicanos y grupos empresariales aseguran que las reglas podrían provocar que se creen emboscadas a las elecciones que apenas dejan a los gerentes de una compañía tiempo suficiente para responder.

El senador demócrata Tom Harkin, de Iowa, dijo que la votación era "el más reciente episodio de una agresión si precedente de los republicanos en contra de los sindicatos". Harkin, que preside la comisión del Senado que supervisa el sector laboral, dijo que los empleadores "cuentan con amplia oportunidad de expresar sus puntos de vista" sobre los sindicatos.

La medida tiene pocas posibilidades de ser aprobada en el Senado, bajo control demócrata, y enfrente la amenaza de veto por parte de la Casa Blanca.