La española Repsol afirmó el martes que invirtió más de 20.000 millones de dólares entre 1999 y 2011 en YPF, cuya expropiación pretende el gobierno argentino.

La presidenta Cristina Fernández, en tanto, admitió que "nunca había estado tan nerviosa" como en los momentos previos al anuncio de expropiar el 51% de las acciones de Repsol en YPF mediante un proyecto de ley enviado al Congreso.

Repsol, la compañía controladora de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), destacó además que las inversiones fueron en 2009 de 1.356 millones de dólares; en 2010 de 2.158 millones de dólares y en 2011 de 3.255 millones de dólares, en un aviso publicado en diarios argentinos según informes de la consultora Deloitte&Co.

La presidenta Fernández acusa a YPF, la principal petrolera en el país, de no haber hecho las inversiones suficientes y de haber girado excesivos dividendos al exterior. Seis provincias han anulado distintas concesiones de exploración y explotación en las últimas semanas.

"Las inversiones anuales de YPF han sido muy superiores a las de cualquier otro operador del país. En el año 2010, mientras que YPF invirtió 2.158 millones de dólares, el segundo operador invirtió 870 millones y los terceros, cuartos y quintos entre 300 y 200 millones de dólares cada uno", indicó la empresa.

El gobierno ha presentado en el Congreso un proyecto de ley para expropiar el 51% de las acciones de Repsol en YPF, lo que supone la mayoría de su participación del 57,43% en la petrolera argentina. El oficialismo controla ambas cámaras legislativas y es muy posible que la iniciativa se convierta en ley el 3 de mayo.

Fernández aclaró que sus nervios previos al anuncio sobre YPF hace poco más de una semana "no eran nervios que tuvieran que ver con inseguridades o con dudas; al contrario, tengo la certeza absoluta de que es el único camino posible". Los atribuyó, en cambio, a la ausencia de su difunto esposo y antecesor, Néstor Kirchner.

"El estado de ánimo era que estaba angustiada. Me hubiera gustado mucho que él hubiera estado presente, lo que me angustiaba era que él no hubiera podido estar presente", contó la mandataria durante un acto oficial en las afueras de Buenos Aires.

La gobernante insistió con que la decisión adoptada con YPF apuntó a "cambiar definitivamente el perfil de un país que en un momento creyó que se podía vivir sin trabajar y sin producir y por eso entonces se preguntaba para qué quería energía, petróleo y gas".

La decisión de Fernández de nacionalizar la compañía privatizada en los 90 alegando la necesidad de controlar recursos energéticos del país ha generado un diferendo con el gobierno español y la Unión Europea.

El comisario de comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht, señaló el martes que al decidir la nacionalización de YPF, Argentina ha conmocionado a la comunidad internacional de negocios y que "las consecuencias en su propio desarrollo económico se sentirán durante mucho tiempo".

Dijo además que había dejado muy claro a su colega argentino lo "seriamente" que la Unión Europea toma este asunto. "Puedo asegurar que haremos lo que podamos para apoyar al gobierno español en su búsqueda de una completa compensación por la compañía" afectada, señaló De Gucht en una conferencia sobre las relaciones entre la UE y América Latina realizada en Bruselas.

En respuesta, el ministro argentino del Interior, Florencio Randazzo, afirmó a Radio 10 que las consecuencias de expropiar YPF no se van a sufrir sino que "se van a gozar" y van a ser "absolutamente favorables para el desarrollo" nacional.

Agregó que el gobierno argentino "ha tomado una decisión de acuerdo a la constitución y de acuerdo a la ley... El país se sigue industrializando y necesita manejar un recurso estratégico, como lo son los hidrocarburos".

En tanto que el lunes los responsables de la intervención de YPF dispuesta tanto el Congreso apruebe la expropiación recibieron a ejecutivos de la petrolera estadounidense Exxon Mobil, la más grande del mundo.

La compañía manifestó "su interés en participar del desarrollo de hidrocarburos no convencionales en la provincia de Neuquén, donde ya tiene áreas adjudicadas, algunas en asociación con YPF, aunque al momento no tiene participación en el upstream (exploración y explotación) nacional", informó un comunicado del gobierno argentino.

El yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén es una de las mayores reservas de gas no convencional del mundo.

Exxon Mobil declinó hacer comentarios sobre la reunión.