La fuerza antinarcóticos de Bolivia incineró el martes 351 kilos de cocaína, en su mayoría de procedencia peruana, que tenía como destino final Brasil.

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, dijo a la prensa que la quema es habitual un vez se realiza el secuestro de la droga.

La incineración de la cocaína se realizó en el puesto policial antinarcóticos en la localidad de La Rinconada, a unos 40 kilómetros al norte de La Paz.

"Los 351 kilos de cocaína es el resultado de varios operativos que se realizaron en las carreteras al norte boliviano y en el altiplano", informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Gonzalo Quezada.

Explicó que más de la mitad de lo incautado es de procedencia del vecino Perú que tenía destino final Brasil.

La fuerza antidrogas desde inicios de año hasta abril ha decomisado más de una tonelada de cocaína, según la página web del Viceministerio de Defensa Social.