Alemania hizo una apasionada defensa del pacto de austeridad el martes, cuando la canciller Angela Merkel y su ministro de Relaciones Exteriores pidieron que siga en pie y a ultranza la disciplina fiscal en toda Europa pese a los últimos acontecimientos políticos.

Los inversionistas veían el lunes con preocupación las 17 naciones de la eurozona ante el temor de que el llamado pacto fiscal acordado por los líderes europeos a principios de año comience a desmoronarse.

El domingo, el candidato socialista a la presidencia de Francia, Francois Hollande, obtuvo una apretada victoria en la primera ronda electoral con la promesa de renegociar el pacto para insistir más en el crecimiento y menos en la austeridad. Mientras tanto, Holanda encara elecciones adelantadas tras caer su gobierno de minoría debido a la imposibilidad de adoptar medidas de austeridad.

Además, España — sumida en un duro programa de reducción del gasto público y aumento de los impuestos — anunció que ha entrado en recesión, mientras que un sondeo de gerentes de compras europeos indica que la región sufrirá una contracción económica este año.

Merkel no mencionó directamente el pacto fiscal en un discurso pronunciado en Berlín, pero destacó que, en años anteriores, Alemania occidental apenas tenía deudas. "Hoy debemos regresar a esa situación", agregó.

"Uno puede hablar de cómo lograrlo ... pero actuar como si fuera una imposición vivir con lo que ganamos, indicar que seguiremos viviendo cargados de deudas, — es algo que nadie nos lo consentiría, en país alguno de Europa", afirmó Merkel.

"Quiero decir claramente que no se trata de que digamos que el ahorro lo soluciona todo. Si uno quiere organizar en su casa una vida tolerable, lo primero que tiene que hacer es aprender a vivir con lo que se gana", insistió la canciller.

El déficit presupuestario alemán es muy inferior al tope del 3% del producto interno bruto que deben tener los países de la eurozona, aunque su deuda total supone el 81,2% del PIB — muy por encima del 60% que estipula el límite oficial.

Alemania y Francia, bajo el presidente Nicolas Sarkozy, han encabezado rescates para otras naciones de la eurozona ante las recesiones y crisis de la deuda soberana en los últimos dos años. Berlín ha insistido en la disciplina presupuestaria y reducciones del gasto público para salir de la crisis.

El ministro de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle dijo el martes, "acordamos el pacto tras una larga negociación. Es necesario".

"Todo el mundo debe saber que en Europa que lo que hemos acordado para superar la crisis de la deuda ha sido pactado y se mantiene. No dependerá de los resultados electorales", agregó. "Los gobiernos negocian por sus países, no para ellos".