España obtuvo el martes casi 2.000 millones de euros (2.600 millones de dólares) en una subasta de letras de la Tesorería en medio de una robusta demanda pero a intereses mayores que en el remate anterior, indicio del temor de los inversionistas ante las perspectivas de crecimiento económico del país.

El Tesoro Público español colocó letras a tres meses por 724 millones de dólares con una tasa de interés promedio del 0,63%, frente al 0,38% en el remate de marzo.

Asimismo subastó letras a seis meses por 1.200 millones de euros a un interés promedio del 1,58%, frente al 0,84% anterior.

El Tesoro pretendía recaudar entre 1.000 millones y 2.000 millones de euros por la colocación de ambos bonos.

La demanda por las obligaciones a tres meses superó en 7,6 veces la cantidad ofrecida, un incremento respecto de las 3,5 veces de la anterior subasta.

La demanda de las otras letras superó en 3,25 veces la oferta, frente a 5,6 veces en el remate anterior.

En el mercado secundario, el interés de los bonos españoles a 10 años bajó siete centésimas de punto porcentual pero permaneció en un nivel alarmantemente alto, el 5,91%, aunque bajó cinco décimas respecto del lunes.

El analista Alejandro Varela, de la firma corredora madrileña Renta4, dijo que el remate del martes tuvo éxito porque la Tesorería sólo vendió la mitad de lo que pensaba, y aunque aumentaron los intereses, "no se trata de tasas alarmantes".

Empero, destacó que la demanda de la deuda española a largo plazo es un indicador más fiable de la confianza inversionista sobre el futuro financiero del país.

Mientras tanto, el parlamento comenzó a debatir el nuevo presupuesto de austeridad para el 2012, que incluye 27.000 millones de euros en reducciones del déficit — parte de un plan para cuadrar las cuentas públicas y convencer a los inversionistas internacionales que España no seguirá el ejemplo de Grecia, Irlanda y Portugal y no necesitará un rescate financiero.

El presupuesto seguramente será aprobado en junio.

El Banco de España confirmó el lunes que ha vuelto la recesión por segunda vez en tres años, y que un desempleo superior al 23% seguramente aumentará. El paro entre los menores de 25 años es casi del 50%.