La policía española ha detenido a 22 personas y desarticuló una organización que supuestamente llevaba sin autorización a emigrantes desde Irán hacia Gran Bretaña, frecuentemente a través de las Islas Canarias.

Las autoridades informaron el martes que los presuntos traficantes también utilizaban una ruta terrestre, donde escondían a las personas en compartimentos de equipaje de los autobuses o en contenedores de camiones.

Los arrestos comenzaron en febrero y el presunto líder de la agrupación es iraní, al igual que la mayoría de sus supuestos integrantes. También había gente de Colombia, México, Marruecos y Bulgaria.

La organización cobraba a cada iraní 20.000 euros (26.000 dólares) por viaje, con un "descuento" por los menores y gratis a los niños de dos años o menos, indicó el comunicado de la policía.

Las autoridades españolas trabajaron con las británicas en este operativo. La policía desconoce cuántas personas logró llevar la organización a Gran Bretaña.