Las autoridades chinas sancionaron a 20 funcionarios y ex líderes de una aldea después que una comunidad del sur de China realizó manifestaciones de protesta por disputas de tierras.

La agencia de noticias oficial Xinhua informó el lunes que un ex jefe del Partido Comunista de la aldea de Wukan, en la provincia de Guangdong, y el ex jefe del comité local fueron expulsados del partido de gobierno y se les ordenó que devolvieran dinero equivalente a 45.000 dólares, consideradas de ganancias ilegales.

Otros seis funcionarios locales y una docena de funcionarios de más alto nivel también fueron sancionados, informó Xinhua, pero no dio detalles.

Las protestas que fueron realizadas en Wukan el año pasado provocaron acciones de violencia en la cual los pobladores destruyeron una estación policial y varios vehículos. Después que varios organizadores fueron detenidos en diciembre, los pobladores expulsaron a las autoridades y se protegieron con barricadas durante 10 días, realizando bulliciosas manifestaciones de protesta.

Las protestas terminaron cuando las autoridades provinciales intervinieron y cedieron a sus exigencias.

Xinhua dijo que las autoridades descubrieron que los ex funcionarios de la comunidad se habían dedicado a realizar transferencias ilegales de los derechos del uso de tierras, habían malversado propiedades de propiedad colectiva, habían aceptado sobornos y habían cometido fraude en las elecciones locales.

Dos de los líderes de la protesta fueron elegidos en marzo en una votación bajo intenso escrutinio que los reformistas esperan promueva la democracia de una manera que resuelva muchos de las pugnas que se presentan en China.

Muchos expertos, sin embargo, dijeron que es muy pronto para decir si los líderes políticos están dispuestos a aceptar que se repita la experiencia de Wukan en otros lugares del amplio territorio.